César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, señalado como jefe criminal en Tierra Caliente y responsable de extorsiones al sector limonero, ingresó a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México tras ser detenido en Michoacán en un despliegue federal coordinado, resultado de una investigación prolongada que se intensificó tras el asesinato del dirigente citrícola Bernardo Bravo.
El traslado ocurrió después de su captura en la comunidad de Santa Ana Amatlán, donde fuerzas federales y estatales desplegaron un operativo conjunto en el que participaron el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía estatal, como parte de una acción coordinada de alto impacto.
Reportes oficiales indican que Sepúlveda Arellano fue llevado en helicóptero a la capital del país y trasladado del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a la FEMDO, instancia dependiente de la Fiscalía General de la República, mediante un convoy de seguridad federal, junto con dos hombres más detenidos en el mismo despliegue.
En videos difundidos en redes sociales se observó la movilización policiaca y el resguardo exterior de las instalaciones de la FEMDO durante el ingreso del presunto jefe criminal, mientras personal federal reforzó la seguridad perimetral ante la relevancia del detenido dentro del mapa delictivo nacional.
Las autoridades identificaron a César Alejandro Sepúlveda Arellano como presunto cabecilla de la célula criminal Los Blancos de Troya, señalada como uno de los principales generadores de violencia en la región de Tierra Caliente, con presencia predominante en municipios como Buenavista y Apatzingán.
De acuerdo con información oficial, “El Bótox” acumuló al menos siete órdenes de aprehensión, tanto del fuero federal como local, por delitos de alto impacto, entre ellos extorsión agravada contra productores de limón, homicidio y tentativa de homicidio, lo que lo colocó como objetivo prioritario del Gabinete de Seguridad.
Las investigaciones lo vincularon con el homicidio de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, ocurrido en octubre de 2025, un hecho que marcó un punto de quiebre en la estrategia de persecución penal contra las redes de extorsión que operaban sobre el sector citrícola.
Sepúlveda Arellano figuró como un jefe criminal con alto poder económico sustentado en el cobro sistemático de cuotas a sectores productivos, particularmente al limonero, y operó bajo la estructura conocida como “Cárteles Unidos”.
Los Blancos de Troya mantuvo vínculos y alianzas con otros grupos delictivos, además de una relación operativa con cabecillas como Nicolás Sierra Santana, “El Coruco”, y Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”, con quienes sostuvo episodios de tensión interna.
La información de inteligencia apuntó a un control férreo sobre diversas actividades económicas en la región, desde la comercialización de limón y pollo hasta la venta de material reciclable y cigarros, con un esquema de sanciones y amenazas contra comerciantes que incumplían las cuotas impuestas.
En el caso del limón, los reportes señalaron el cobro de un peso por kilo del producto, con una estimación de hasta 20 toneladas diarias bajo su supervisión, lo que reflejó el impacto económico de la extorsión sobre una de las principales actividades agrícolas de Michoacán.
Las indagatorias también lo relacionaron con el control territorial de localidades como Cenobio Moreno, San Juan de los Plátanos, Los Hornos y diversas comunidades de Buenavista, donde, según los informes, mantuvo influencia sobre autoridades locales y corporaciones policiales.
La captura de “El Bótox” se produjo tras una investigación prolongada que se intensificó después del asesinato de Bernardo Bravo, con el análisis de llamadas telefónicas, la reconstrucción de movimientos y la detención de personas de su círculo cercano, lo que permitió ubicar los domicilios que utilizaba como resguardo.
Durante el operativo final, al advertir la presencia de las fuerzas de seguridad, Sepúlveda Arellano intentó huir saltando entre viviendas, hasta que una agente logró someterlo sin que se registraran personas lesionadas, de acuerdo con el informe oficial presentado por el titular de la dependencia federal.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la detención respondió a una instrucción directa del Gabinete de Seguridad y se inscribió dentro de la estrategia nacional contra la extorsión, uno de los ejes prioritarios del actual gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum.

“El Bótox” ingresó a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada en la CDMX. 


