En medio del auge por el changuito Punch – el pequeño macaco japonés que se hizo viral por refugiarse en un peluche tras ser rechazado por su madre y posteriormente aceptado por un grupo de su especie-, Jonathan Barrera, inspirado en esa noticia y en algunas otras curiosidades del internet, se ha convertido en uno de los nombres detrás de la creación del pan de dulce conocido como conchas intervenidas que combinan ternura, creatividad y tradición panadera.
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Desde la Ciudad de México, donde actualmente radica, trabaja desde casa elaborando tandas de piezas que requieren paciencia y dedicación.

Proceso artesanal de varias horas
Jonathan explica que más que hacer una pieza, trabaja por tandas. Cada una puede tardar entre tres y cuatro horas, desde que forma la masa y da el diseño, hasta que el pan leuda, se hornea y finalmente se enfría.

“El proceso empieza desde que estoy formando el pan, le empiezo a dar diseño, tiene que fermentar. Antes de que crezca por completo, termino los últimos detalles y van al horno”, detalla. El ritmo de pedidos lo mantiene en constante actividad, pues la demanda ha crecido gracias a redes sociales.

De Guerrero a la capital
Originario de Chilpancingo, Guerrero, Jonathan estudió en la Universidad Tecnológica de la Costa Grande de Guerrero. Sin embargo, su vocación por la panadería nació desde sus “primeros pininos”, como él mismo lo describe. Hoy, ese oficio se ha convertido en su proyecto de vida.

Aunque no cuenta con un local físico, los pedidos se realizan con anticipación a través de sus redes sociales, donde aparece como Bestcake CDMX. Ahí comparte su trabajo y mantiene contacto directo con sus clientes.

Más que un negocio, un mensaje
Para Jonathan, la concha del changuito Punch no solo representan un producto de moda, sino una forma de transmitir emociones. “Más que mi negocio, me gusta transmitir sentimientos a través de lo que hago”, afirma.

Inspirado en la idea de que incluso un peluche puede convertirse en un lugar seguro, considera que algo tan sencillo como un pan con café también puede ofrecer consuelo.

“Aquí en México se dice que las penas con pan son menos. A veces el país no pasa por los mejores momentos, pero aunque sea a través de un pan, poder transmitir amor o esperanza, vale la pena”, señala.

Así, entre hornos y masa, Jonathan encontró su propio espacio seguro en la panadería, el mismo que ahora comparte con cada cliente a través de sus creativos diseños de diferentes memes o curiosidades que a él o a los clientes se le pueden ocurrir y solicitar.

Las conchas del changuito Punch creadas por Jonathan Barrera combinan creatividad y tradición panadera. | Foto: Aracely Martínez



