Colón y Tlalli, enredo de Claudia; Ebrard y Monreal hacen equipo  

Ir contra la historia no es una buena idea.

  Claudia Sheinbaum Pardo decidió quitar la estatua de Cristóbal Colón el 10 de octubre de 2020 con el argumento de que sería restaurada, chaineada, como se dice en el barrio, e instalada de nuevo.

  Sí, a sólo dos días de la conmemoración del descubrimiento de América, como se le conoce -o conocía, porque la Cuarta Transformación lo transforma todo- y dejó la glorieta bardeada y sin motivo para las protestas de los defensores de los indígenas, torturados y asesinados por los españoles hace ¡500 años!

  Al escultor Pedro Reyes le pareció buena idea revelar el avance de su obra, de su piedra tallada, cincelada o lijada.

  Lo hizo la semana pasada en sus redes.

  La llamó Tlalli.

  Que una mujer indígena, por cierto de rasgos extraños, que parecen más de Africa o Marte -así los han descrito y presentado en historias y formas diversas- para ensalzar su valor y su rol en la historia nacional.

  Pero la presión mediática y en redes hizo que Sheinbaum Pardo, quien ayer amaneció con un repunte de ¡diez puntos! en una encuesta de esas que dicen lo que el cliente quiere oír,  reculara.

  Resulta que Tlalli no es la buena, no. Ahora será el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos el que decida cuándo, cómo y qué se colocará en el pedazo de terreno conocido como La Glorieta de Colón.

  Neta ¿qué no hay cosas más importantes que resolver en la CDMX?

 -Será así como lo señala la ley y no que lo decida la jefa de gobierno, dijo ayer Sheinbaum Pardo con todo y sus diez puntos que subió, según esa encuesta.

  Qué ridículo es eso de exigir disculpas a España, a la monarquía; cambiar el nombre de las calles y de monumentos o figuras y hasta retirarlas.

  Nomás falta que al Angel de la Independencia lo retiren y lo instalen en la explanada del estadio Azteca, al fin que en todos los juegos que gana la selección mexicana de futbol los aficionados acuden a celebrar y a destrozar el pasto de la glorieta en Reforma.

  Y, ¿por qué no?, instalar ahí un águila juarista devorando a una serpiente, como la utilizada por Movimiento Regeneración Nacional (Morena) .

  O hasta una figura en bronce de Andrés Manuel López Obrador.

 Sheinbaum sueña con 2024 y ya es una obsesión.

 Será muy duro si fracasa, porque Marcelo Ebrard Casaubon ya advirtió que no dejará pasar esta vez la oportunidad y que peleará la candidatura presidencial.

  Y aunque Claudia tiene MB (Muy Bien) de calificación, como en la época universitaria de Andrés Manuel -él lo dijo ayer en su mañanera- la jugada del canciller con Ricardo Monreal Avila, coordinador de los senadores de Morena y tirador también a la silla, del domingo pasado no es cualquier cosa.

  Esa foto en Zacatecas, en el marco de la asunción de David Monreal, carnal de Ricardo, como gobernador, es un mensaje directito a Palacio.

  Van por la candidatura y el acuerdo es mantenerse juntos hasta el final.

Vámonos:  Otra de Gatell: no se han disparado los casos de Covid-19 con el regreso a las aulas… pero hay diez mil menores contagiados.

   albermontmex@yahoo.es           @albermontmex