El Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad la reforma al artículo 123 constitucional para reducir de manera gradual la jornada laboral de 48 a 40 horas, disminuyendo dos horas por año a partir de 2027.
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Con esta aprobación, son ya 17 Congresos locales los que avalaron la modificación constitucional, por lo que el Congreso de la Unión podrá declarar la próxima semana la constitucionalidad de la reforma y enviarla al Ejecutivo para su publicación para su entrada en vigor.
En su carácter de Constituyente Permanente, el Congreso de la Ciudad de México aprobó con 59 votos a favor la minuta que reforma la Constitución Federal en materia de reducción de la jornada laboral, como parte del proceso nacional para transitar de 48 a 40 horas semanales.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum como parte de sus 100 compromisos, ya fue avalada por la Cámara de Diputados y el Senado de la República, y establece una implementación gradual que iniciará en 2027 para consolidarse en 2030, con reducciones progresivas de dos horas por año.
Este esquema busca garantizar estabilidad económica y permitir una adaptación ordenada de los sectores productivos, sin afectar salarios ni prestaciones. Además, contempla la creación de un registro electrónico de la jornada laboral para asegurar el cumplimiento efectivo de las horas ordinarias y extraordinarias, fortaleciendo la inspección y la certeza jurídica en los centros de trabajo.
Durante la sesión del Constituyente, el presidente de la Comisión de Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social del Congreso capitalino, Juan Estuardo Rubio Gualito, sostuvo que la reforma representa una transformación de fondo en la relación entre trabajo y vida. “Reducir la jornada laboral no es un ajuste técnico ni una cifra fría en la Constitución; es una causa histórica del movimiento obrero mexicano“, afirmó.
Millones de personas trabajadoras en México laboran más horas que en la mayoría de los países del mundo, lo que ha generado desgaste físico, afectaciones a la salud mental y menor tiempo para la convivencia familiar.
En ese sentido, enfatizó que esta modificación constitucional redefine el modelo laboral bajo una perspectiva de dignidad. Al garantizar más tiempo para la vida personal, no solo se protege al trabajador, sino que se impulsa una productividad sostenible basada en la eficiencia, partiendo del principio de que “el trabajo debe dignificar la vida y no consumirla“, pues la verdadera justicia social también se mide en tiempo.
Por la bancada del PAN, los diputados Lizzette Salgado Viramontes, Laura Alejandra Álvarez Soto, Federico Chávez Semerena y Ricardo Rubio Torres se manifestaron a favor de la reducción de la jornada laboral, pero hicieron un llamado a que la propuesta se aplique con responsabilidad y planeación.
Expusieron su interés de que se garanticen dos días de descanso; una regulación estricta de las horas extra; tomar en cuenta a las micro, pequeñas y medianas empresas, y que se disminuya el trabajo informal.
El coordinador de los diputados del PVEM, Manuel Talayero Pariente, afirmó que la nueva jornada de trabajo busca que los ciudadanos vivan mejor, porque les devuelve tiempo para convivir con su familia, el descanso y su salud. Durante años, agregó, se ha normalizado el agotamiento extremo de los trabajadores y se le debe poner fin a la idea.
Por su parte, el diputado Ernesto Villarreal Cantú, coordinador del PT, resaltó que los avances en materia laboral plasmados en el artículo 123 de la Carta Magna Federal han sido producto de las luchas de la clase trabajadora. En este caso, apuntó, es una conquista más en camino de la justicia social.
En su intervención, el diputado Royfid Torres González, coordinador de los diputados de MC, acotó que de los 45 decretos y los más de 125 artículos que se han modificado de la Constitución a partir de 2018, sólo cuatro tienen que ver con derechos laborales.




