Cuando el destino nos alcance: pensiones en México crecen sin control

Las pensiones otorgadas por instituciones y las del Bienestar abarcan gran parte del gasto neto total del país



Foto: Cuartoscuro

La frase las pensiones en México son una bomba de tiempo se acerca cada vez más a la realidad, pues el cambio demográfico acelerado en el país genera enormes presiones en el gasto público, pues para 2026 todos los sistemas de pensiones, contributivas y no contributivas rebasarán el 6 por ciento del Producto Interno Bruto y casi un cuarto del gasto neto total.

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Según las proyecciones del Consejo Nacional de Población, en los próximos 30 años la población de 65 años y más pasará de 9.8 millones en 2020 a 14.1 millones en 2030, a 20.5 millones en 2040 y alcanzará 26.4 millones de personas en 2050.

El Centro de Estudios de la Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados advirtió que, además, la población joven en edad de trabajar crecerá a un mucho menor ritmo en los siguientes 30 años, lo que representaría un problema de sostenibilidad del sistema de pensiones en el futuro.

A esto se suma que la brecha de género en México, al contrario del resto de los países de la OCDE, se está ensanchando, pues pasó de 28 por ciento a 35 por ciento. Esto se debe a que una parte importante de la pensión depende de trayectorias contributivas formales, por lo que las mujeres resultan penalizadas por menores salarios, mayor informalidad y periodos prolongados fuera del mercado laboral por tareas de cuidado.

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria AC sentenció que, aunque la expansión de la pensión no contributiva, incluyendo la Pensión para el Bienestar, ha mejorado el ingreso mínimo en la vejez, no ha sido suficiente para compensar la desigualdad acumulada en las pensiones contributivas, lo que explica el deterioro relativo de la brecha de género en México.

Los investigadores de la Cámara de Diputados señalaron que, en el caso de la Pensión para el Bienestar para Adultos Mayores, el gasto que representa para las finanzas públicas se ha disparado, al pasar de los 100 mil millones de pesos en 2019 hasta 465 mil 048.7 millones de pesos en 2024; lo que implicó una Tasa Media de Crecimiento Anual de 29.33 por ciento, en términos reales.

Para 2026, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación, este rubro alcanza los 526 mil 508 millones de pesos, lo que representa alrededor del 60 por ciento de los recursos destinados a los programas sociales, que son el eje de la política de la 4T.

PANORAMA DESOLADOR

Los investigadores advierten que de manera conjunta, el gasto de pensiones (contributivas y no contributivas) presenta un incremento medio anual de 9.3 por ciento y, tomando en cuenta las tendencias demográficas en México, que implican un marcado envejecimiento poblacional, está en riesgo la sostenibilidad del sistema de pensiones en los próximos 30 años, más si se toma en cuenta la alta volatilidad internacional por la imposición de aranceles y los efectos en la economía nacional del entorno exterior.

Añaden que las perspectivas a mediano y largo plazos de una eventual reforma al sistema, aunque no es prioridad para el actual gobierno, deberá considerar las presiones en las finanzas públicas derivadas del creciente gasto público.

Por su parte, los cambios en materia de pensiones de 2020 han permitido avanzar en el tema de la suficiencia de las pensiones de los trabajadores formales, lo que se traduce en mayores ingresos para la población en retiro. Sin embargo, todavía existen importantes desafíos en el sistema de pensiones mexicano, como son el bajo nivel de cobertura del sistema, que está relacionado con la estructura del mercado de trabajo en México; la fragmentación de los diferentes sistemas de pensiones que existen en el país; la sostenibilidad fiscal en un entorno de envejecimiento de la población, entre otros.

Y es que cada año hay más personas adultas mayores que viven por más tiempo y reciben pensiones durante períodos más prolongados y, por ello, sin cambios en las reglas del sistema de pensiones, esta dinámica implica un crecimiento automático del gasto. “Las decisiones recientes para mejorar la suficiencia de las pensiones, como la reforma de 2020 y la expansión de la pensión no contributiva, refuerzan este efecto. Por ello, no hablar de pensiones equivale a ignorar la demografía, y posponer ajustes que serán inevitables”, señalaron los expertos.