De Rolando Cantú a Isaac Alarcón y Alfredo Gutiérrez, ¿por qué el Tec es un puente a la NFL? “Es el resultado del trabajo”

Aunque México no tuvo representación en el International Player Pathway 2026, el Tec busca mantener su tradición como semillero de talento rumbo al futbol americano profesional



Cuando Rolando Cantú se unió a los Arizona Cardinals en 2004, se convirtió en el primer mexicano no pateador en llegar a la NFL proveniente del futbol americano estudiantil nacional. Ese hito abrió la puerta para que cada vez más jugadores de origen azteca pudieran acercarse a la liga, como Isaac Alarcón y Alfredo Gutiérrez. E incluso casos como el de Emiliano Jiménezprimer tricolor en la historia de la NFL Academy. Todos ellos tienen en común el haber sido parte del sistema de los Borregos del Tec de Monterrey.

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Recién el pateador Jesús Gómez se declaró elegible para el Draft 2026 tras una sólida temporada en NCAA con Arizona State. Pero para llegar a ese punto, destacó en categorías infantiles de los Borregos Puebla. De lograrlo, continuaría con la tendencia de que solo jugadores con el ADN del Instituto Tecnológico de Monterrey han encontrado la vía para acercarse a la máxima liga de futbol americano a nivel mundial.

“Creo que en el caso de todos ellos, es por estas capacidades, porque tuvieron la oportunidad de jugar en el Tec y demás, pero venían del trabajo personal de cada uno de ellos los llevó adonde están. El Tec tuvo una parte fundamental, quizá en el apoyo académico, en cómo combinar esas actividades, pero fuera de eso, el logro, yo siempre lo he dicho, es de ese tipo de estudiantes atletas que logran personalmente e individualmente esas cosas”, analizó para OVACIONESEmilio Álvarezdirector atlético nacional del programa Borregos del Tecnológico de Monterrey.

“No es un objetivo del Tec estar mandando gente a la NFL o a la NBA, si llegara a ser el caso, no es un objetivo per se. Deberíamos como deporte universitario ponernos esas metas, sí, en un trabajo colegiado a través de las ligas lo pudiéramos hacer, pero falta una plataforma de formación que en México hoy no existe, y no es que sea responsabilidad del sector público o privado. No existe el posterior, el tema del profesional, que aunque ya hay ligas y está creciendo el básquetbol profesional o la liga de profesionales de futbol americano, todavía no está en los niveles que necesitamos”, reforzó.

Hace unos años, Rolando Cantú comparó el éxito en la ONEFA de los Borregos con Alabama en el college, cuando la dinastía de Nick Saban dominaba a placer, y aunque actualmente ambas instituciones cedieron sus respectivos tronos, marcaron una época digna de análisis a ambos lados de la frontera.

“¿Por qué logramos campeonatos en Borregos? ¿Cuál es el éxito de Borregos? Por el trabajo, eso es el resultado del trabajo que se dio en los entrenamientos. Es una plataforma, pero se necesita traer algo y dedicarte y meter el tesón, y eso lo reconocemos en nuestros estudiantes. Decir que vas a formar un atleta en cuatro años, eso no existe”, explicó.

Para la clase 2026 del International Player Pathway (IPP), por quinto año consecutivo no hubo presencia mexicana. La última aparición tricolor fue en 2021 con Alfredo Gutiérrez, asignado a San Francisco 49ers, precedido por Isaac Alarcón con Dallas Cowboys en 2020. Si bien el Tec no apunta forzosamente a ese programa, espera encontrar vías para mantener la tradición de proveer talento a la NFL.

“Hay ciertas habilidades que se pueden desarrollar, pero el camino claro es la NCAA. El International Pathway representa una oportunidad muy reducida para un mundo de gente con talento, si los procesos y mecanismos no están claros”, señaló.

Precisamente esa ruta del Tec a la NCAA es la que recorrió Jesús Gómez para convertirse en un prospecto serio para la NFL. Si el orgullo por la institución se mantiene o no, es decisión de cada jugador, pero el vínculo con el Tec sigue presente en casos como Cantú, Alarcón y Gutiérrez.

“En muchos casos hay agradecimiento por haber sido parte del Tec. En otros no, y no es una queja. Es el trabajo del joven lo que lo lleva a donde está. El Tec pudo haber incidido en el sueño, en el momento en el que estuvo, y esa es la diferencia cuando alguien decide crecer y aplicar”, finalizó.