Defiende Marath Bolaños la jornada de 40 horas

Aclaró que la reforma constitucional reduce la jornada semanal de 48 a 40 horas sin modificar el turno diario de ocho horas ni afectar salarios o descanso



El titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Bolaños, defendió la reforma constitucional que redujo la jornada semanal de 48 a 40 horas y negó que la medida afecte el salario, incremente las horas extra o disminuya los periodos de descanso.

LEE ADEMÁS: Beca Benito Juárez y Beca Rita Cetina 2026: fecha oficial de inicio de pagos confirmada

Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el funcionario precisó que la modificación no toca la jornada diaria de ocho horas establecida en la Constitución, sino que ajusta el cómputo semanal para garantizar dos días de descanso por cada cinco de labor.

El funcionario subrayó que el sueldo debe mantenerse íntegro por ley y rechazó versiones que advierten una reducción proporcional del ingreso, al afirmar que “no es cierto que los trabajadores vayan a ganar menos, ni que aumenten las horas extras, ni que tengan menos descanso”.

Bolaños explicó que la reforma constitucional responde a una demanda social y forma parte del compromiso presidencial de avanzar de manera gradual hacia una semana laboral más justa, por lo que la propuesta pasará a la Cámara de Diputados y posteriormente requerirá la aprobación de la mayoría de los congresos estatales.

La votación en el Senado de la República fue unánime en lo general, hecho que el funcionario calificó como histórico y reflejo del consenso sobre la necesidad de actualizar el marco laboral conforme a estándares internacionales.

Desde el ámbito técnico, el titular de la STPS reiteró que las disposiciones sobre tiempo extraordinario permanecen intactas y que la Ley Federal del Trabajo mantiene los esquemas de pago al doble o triple cuando corresponda, sin abrir margen a abusos patronales.

Sostuvo que la reducción de horas semanales fortalece derechos laborales y se distancia de modelos que, según expuso el secretario, promovieron esquemas de precarización en otros países.

En el plano político, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la abstención de legisladores del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional durante la sesión decisiva, al señalar que si hubieran estado a favor de las 40 horas la habrían votado.

Sheinbaum afirmó que la Constitución de 1917 reconoció la jornada de ocho horas como derecho social y sostuvo que la reducción semanal forma parte de la tradición de ampliación de garantías laborales impulsada por su administración.

La mandataria consideró que la discusión exhibió dos proyectos distintos sobre el papel del Estado en la protección de derechos sociales y laborales, y defendió que su gobierno avanza en la recuperación y consolidación de conquistas históricas.

El Ejecutivo federal indicó que, tras la eventual aprobación constitucional, el Congreso deberá armonizar leyes secundarias para adecuar la Ley Federal del Trabajo a la nueva jornada semanal de 40 horas.