Dos autogoles de Serbia, más tantos de Johan Vásquez, Raúl Jiménez y Luis Chávez le dieron la victoria al Tri

Fotos: Jose Luis Melgarejo | MexSport
Dos autogoles de Serbia, más tantos de Johan Vásquez, Raúl Jiménez y Luis Chávez le dieron la victoria al Tri

Por: José Andrés Díaz
En su juego de despedida previo a la Copa del Mundo, México aplastó a una muy verde Serbia B, que con dos autogoles le ayudó al Tri a apalearlo 5-1 en el Estadio Nemesio Diez en Toluca.
A siete días de la inauguración del Mundial, los juegos de preparación ya se acabaron, pero el trabajo con esta Selección debe seguir y con muchísima intensidad, porque este cuadro nacional no termina de verse a punto en lo futbolístico.
Del lado positivo, la escuadra nacional culminó su preparación rumbo al certamen con marca invicta, porque obtuvo su sexto triunfo en ocho juegos en lo que va del 2026 tras vencer a Panamá, Bolivia, Islandia, Ghana, Australia y ahora Serbia, aunado a los empates ante Portugal y Bélgica.
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La misión de esta Selección Mexicana es la de hacer el mejor Mundial en la historia, pero si se cometen errores como los que este Tricolor hizo ante un equipo alternativo de Serbia, la misión se complica aún más.
Falta ya muy poco para que comience el Mundial; a Javier Aguirre le quedan pocos días para tratar de afinar lo que aún le falla a este equipo mexicano, que de por sí es cuestionado por su mediana calidad y más cuando se falla en el campo.
Así que manos a la obra, porque los errores que México mostró en este encuentro, no los puede cometer en una Copa del Mundo o le van a costar carísimo, así sea el anfitrión.
El Vasco dijo que no iba a poder utilizar a la alineación titular que ya tiene pensada para el juego ante Sudáfrica; sin embargo, presentó una muy próxima a ello, porque salió con Raúl Rangel en portería; César Montes y Johan Vásquez de pareja de centrales, ambos ya inamovibles.
En las laterales, Jesús Gallardo por izquierda, titular indiscutible y por derecha Jorge Sánchez, quien nada más no termina de convencer, por lo que ahí en el Mundial podría ir Israel Reyes.
En el mediocampo, presentó a Erik Lira de contención, por lo que ahí está la incógnita de si ya le ganó a Edson Álvarez la titularidad. Como interiores, metió a Álvaro Fidalgo y a Brian Gutiérrez.
En el caso del Maguito no es tan claro que vaya a ser titular ante los Bafana Bafana, pero en el de Brian vaya que sí porque el chavo de Chivas juega de inicio ya de cajón.
Por los costados, Roberto Alvarado, que le encanta a Javier Aguirre y solo él sabe por qué, mientras que del otro lado fue de titular Julián Quiñones; en punta: Raúl Alonso Jiménez.
Resultaba interesante ver a Quiñones, en su calidad de Campeón de goleo de Arabia Saudita y el goleador del Al Qadisiya sí mostró que trae excelente ritmo, pero en el Tri tiene que mejorar muchísimo su precisión.
En el primer tiempo, voló una pelota dentro del área que era muy clara para disparar a portería; y en el segundo, reventó un riflazo en el poste, el cual Raúl Jiménez se encontró de rebote para el tercer gol mexicano; pero eso es ya irse muy adelante en el juego.
Antes de eso, se debe precisar que Serbia se puso adelante al 19', por medio de Petar Stanic, porque hubo una grosera falla en zona defensiva: Johan Vásquez llegó tarde, se quiso barrer pero se le atoró la pierna; Jesús Gallardo no supo qué hacer porque pensó que Johan llegaba y cuando intentó despejar, rebotó la pelota en el serbio.
El arquero Rangel salió a la desesperada pero Stanic definió de gran forma ante el marco abierto y Serbia ya le estaba amargando la fiesta de despedida al Tri. Sí, la Serbia B con puros chavos dirigidos por el viejo conocido Veljko Paunovic, le estaba ganando al equipo A de México en su casa a días del Mundial.
El gol de Serbia fue un poco engañoso, porque la escuadra nacional tenía dominio absoluto del esférico, pero las que generaba adelante las fallaba.
Quiñones con esa que voló dentro del área antes del gol serbio y luego del tanto de la visita, a Raúl le había llegado una pelota nítida de frente al arco y la abanicó. Esas chances, en una justa mundialista, no llegan tan seguido y la contundencia puede tener estas pifias.
Lo que los delanteros no pudieron abrir, sí lo logró una vez más el estandarte de la defensa mexicana: Johan Vásquez. El Capitán del Genoa está para grandes cosas en el Mundial porque si bien erró en el gol serbio, tiene excelente juego aéreo.
En una calca del tanto que marcó el sábado pasado en Pasadena ante Australia, repitió la dosis pero ahora en Toluca contra Serbia, para así poner el 1-1 al 34'.
Ya con el marcador empatado, México se adueñó completamente del trámite del partido y Serbia comenzó a exhibir que tal y como dijo Pauno, es un equipo en plena construcción.
Antes de acabar el primer tiempo, vino el primer bochorno de la noche para Serbia. En el agregado, el defensor Stefan Bukinac le retrasó una pelota a su portero, Filip Stankovic, quien estaba mal colocado. El esférico se metió al arco serbio y eso fue el 2-1 mexicano.
El juego se resolvió de esa manera, luego de que Serbia le hizo pasar un momento difícil a México, pero al final solo se quedó en promesa de ser un rival interesante.
La parte complementaria sirvió para agrandar el marcador para el Tri. Al 57', Julián Quiñones sacó un riflazo que reventó el poste; la pelota le rebotó a Raúl Jiménez y así metió su primer gol con el Tri desde noviembre del año pasado, cuando le marcó a Paraguay. 3-1.
Serbia tenía guardado otro osote, porque al 72', Adem Advic en su burdo intento por rechazar un tiro de esquina que iba sin dirección de portería, terminó por desviar la pelota a primer poste y dejar sin chances al arquero. Así llegó el cuarto gol de México, la afición feliz por la goleada pero la realidad es que esta Serbia le tosió muy poquito al Tricolor.
En el segundo tiempo, vino la tradicional cascada de cambios y entraron hombres como Edson Álvarez (quien sigue demostrando que está sin ritmo porque a la primera de cambio hizo una falta y le sacaron amarilla).
Otro que entró fue el hijo pródigo y amadísimo en estos lares Alexis Vega, quien casi se hace presente en el marcador con un riflazo al travesaño.
Pero el que consiguió el quinto gol de México, fue otro que entró de cambio. Ya al 90', Luis Chávez metió un riflazo para el 5-1.
Al final, este último juego de México acabó en una fiesta total, con una paliza y todos contentos, pero Javier Aguirre debe tener muy claro que a su equipo le siguen sucediendo errores y si quiere hacer algo interesante en el Mundial, tiene que suprimirlos a toda costa.
Listo. Que venga Sudáfrica.