Detectan al menos un percance diariamente de moto en la CDMX

AIDA RAMÍREZ

 

A la par de actividades en motocicletas como el reparto de comida por aplicación y de mensajería durante la crisis sanitaria por Covid-19, prácticamente se ha normalizado conocer que casi a diario en la Ciudad de México, sucede al menos un percance en motocicleta.

También que sus conductores ingresan a vías rápidas como el Viaducto, Circuito Interior o el Periférico cuando la unidad tiene un cilindraje menor a 250, que tratan de forzar su paso entre dos automotores, circular sobre la línea que divide los carriles, o que con este medio de transporte llevan a cabo asaltos, huyen tras matar a personas o transportan mercancía ilícita como drogas.

Sin embargo, fue precisamente con el afán de reducir los accidentes en este medio de transporte, que el gobierno capitalino implementó desde el 31 de julio de 2021 una licencia específica para quienes conducen este tipo de vehículos, para la cual es necesario acreditar una evaluación teórica y práctica en la conducción de motocicleta con el fin de verificar que la persona cuenta con los conocimientos y la pericia necesaria.

Por lo anterior, hasta el 30 de mayo de este año, apenas se han emitido 10 mil 159 licencias para motociclista -dos mil 832 corresponden a la Tipo A1 y siete mil 327 a la Tipo A2-; pero la cifra contrasta con las más de 500 mil unidades que se tenían registradas como emplacadas por la Secretaría de Movilidad, hasta el año 2020.

No obstante que un buen número de este tipo de unidades que circulan en la CDMX lo hacen con placas del Estado de México o de otras entidades cercanas a la capital del país.

 

INCREMENTO DEL 800 POR CIENTO 

 

Y es que, desde hace poco más de cinco años, el uso de motocicletas en la capital del país observó un incremento de 800 por ciento, gracias a su bajo costo y accesibilidad para su adquisición.

Las autoridades locales aseguran que la evaluación teórica y práctica para obtener la licencia está alineada al Estándar de Competencia 1331 del Consejo de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER),  y es con el fin de verificar que la persona cuenta con los conocimientos y la pericia necesaria, además de tener un registro de quienes conducen este tipo de vehículo, de ahí que la licencia A1, sólo permite conducir motocicletas, y con la A2 se puede conducir vehículos particulares y además motocicleta.

Y las personas que tienen licencia permanente tipo A puede seguir manejando auto, camioneta y motocicleta.

En la actualidad, la Ciudad de México cuenta con seis centros evaluadores donde las personas interesadas acuden a realizar su prueba teórica y práctica, esto es en CENFES, Instituto de Capacitación Para el Trabajo (ICAT), Italika, Sooner, Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Cruz Roja.

Adicionalmente, en la estrategia para fortalecer la seguridad vial enfocada a motociclistas, desde el 1 de abril de este año, se implementó la Motoescuela que  busca instruir de manera teórica y práctica a las personas que ya conducen motocicleta o motoneta en mejorar sus habilidades para evitar derrapes y contribuir al fortalecimiento de su seguridad vial.

En este rubro, la Secretaría de Movilidad (Semovi) del gobierno capitalino, informó que al 30 de mayo de 2022, han acudido 174 personas; 150 hombres y 24 mujeres; pero “debido al éxito de este taller gratuito, pasó de impartirse un día a la semana (viernes) a tres días (lunes, miércoles y viernes) en un horario de 9:00 a 11:00 h y de 12:00 a 14:00 horas”.

El gobierno de la Ciudad de México afirmó que continuará trabajando para reducir los hechos de tránsito y proteger a todas las personas usuarias de la vía con diversas políticas públicas enfocadas a salvar vidas.

 

De 2018 a 2021 se registró un incremento del 107 por ciento respecto al número de muertes de motociclistas por accidentes de tránsito en la Ciudad de México, según datos de la Semovi.

El crecimiento del número de estos accidentes ha sido paulatino, pues en 2019 fue de 45 por ciento y 50 por ciento en 2020, mientras que para la mitad de 2021 ya se llevaba 55 por ciento.

En abril pasado, la dependencia señaló que en 2018 murieron 68 motociclistas en accidentes viales, en 2019 se contabilizaron 92 defunciones y en 2020 hubo 130, pero para 2021 se registraron 141 muertes.

De ahí que, en caso de tener un siniestro a bordo de las motos, las consecuencias son considerablemente mayores en relación con el automóvil, toda vez que el riesgo de sufrir un accidente mortal es hasta 12 veces mayor que en un coche.

Ello, a pesar de que las sanciones a motociclistas que no respetan los señalamientos viales, son las mismas que aplican para los conductores de automóviles, de acuerdo con el Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, y de que se estima que, a nivel nacional sólo una de cada 10 motocicletas está asegurada, por lo que los conductores y su patrimonio están altamente desprotegidos ante cualquier accidente.