GUADALAJARA, JALISCO.– En un encuentro directo con la prensa y aficionados, realizado la mañana de este jueves en los pasillos de la Plaza de Toros Nuevo Progreso, el rejoneador Guillermo Hermoso de Mendoza compartió sus impresiones previas a su próxima actuación en el coso tapatío, una cita que marca un momento relevante dentro de su temporada en México.
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El joven navarro llegó a Guadalajara tras haber superado un periodo complicado en lo personal y profesional. Una lesión lo mantuvo alejado de los ruedos y en reposo forzado, una etapa que, lejos de frenar su carrera, le permitió replantear objetivos y reenfocar su preparación. Hoy, asegura, se encuentra plenamente recuperado y listo para asumir el compromiso.
“Cuando una lesión te obliga a parar, entiendes la dimensión real de lo que haces. Fueron meses de reflexión, pero también de aprendizaje. Llego con la cabeza ordenada y con muchas ganas de volver a sentir la presión de una plaza como esta”, señaló.
Hijo de Pablo Hermoso de Mendoza, Guillermo habló con naturalidad del peso de un legado que ha marcado al rejoneo contemporáneo, pero dejó claro que su trayectoria se construye desde una búsqueda personal. Reconoció la influencia técnica y conceptual de su padre, aunque subrayó que su intención es desarrollar un estilo propio, acorde a su generación y a su forma de entender el toreo a caballo.
Durante la conversación, recordó sus primeros años en las plazas, tanto en Europa como en México, una etapa formativa que considera fundamental. En ese sentido, destacó el vínculo especial que mantiene con el público mexicano, al que definió como parte esencial de su crecimiento profesional.
“México ha sido clave en mi formación. Aquí he aprendido a leer al público y a entender que cada tarde se gana desde cero”, apuntó.
El regreso a la Plaza Nuevo Progreso no pasa inadvertido para el rejoneador. Reconoce en el coso tapatío un escenario que exige concentración, precisión y entrega, y que no concede margen al descuido. Su comparecencia en Guadalajara representa, más que una fecha en el calendario, una oportunidad para reafirmar su momento actual y seguir consolidando su nombre dentro del rejoneo.
Con una cuadra de caballos afinada y una preparación enfocada en los detalles, Guillermo Hermoso de Mendoza asume el compromiso consciente de lo que representa presentarse en una plaza con historia y criterio propio. El apellido está ahí, pero el reto —como él mismo lo ha dejado claro— es responder con hechos en el ruedo.

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