El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de 0.86%, para ubicarse en 4.59% anual, después del 4.02% de febrero pasado.
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Esta es la inflación anual más alta en los últimos 17 meses, desde octubre de 2024, y la mayor para un mes de marzo en los últimos cuatro años, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Las frutas y verduras se incrementaron 10.75% mensual, por el disparo de 42.01% del precio del jitomate y de 14.92% de la papa.
Además, los precios en el transporte aéreo subieron 26.28% en el mes pasado, dado que la Semana Santa fue en la primera semana de abril, además de que ya impactan incrementos en los combustibles como la turbosina, y el incremento en el TUA -impuesto que se cobra en los aeropuertos del país-.
En tanto, la inflación de la Canasta de Consumo Mínimo fue de 4.56%, la mayor en nueve meses.
A pesar de la aceleración de la inflación general observada por el INEGI para marzo pasado, ésta fue ligeramente menor a la esperada por el consenso de analistas que consideraba sería de 4.63 por ciento.
En este contexto, Grupo Financiero BASE revisó al alza su pronóstico de inflación a 4.20% para este año, impulsada principalmente por los efectos de la guerra entre Estados Unidos e Irán sobre los precios de las materias primas a nivel global, por la renuencia de la inflación de servicios a bajar y por la inseguridad pública que ha afectado las cosechas y con ello sigue presionando al alza la inflación de frutas y verduras.
Por esto, considera en su análisis, que “el Banco de México debería cambiar su postura y discurso, manteniendo la tasa de interés sin cambios”. Se han materializado riesgos al alza para la inflación que podría seguir subiendo si la guerra en Irán y la inseguridad pública en México continúan. De no haber un cambio en su postura, el Banco de México podría sufrir una pérdida de credibilidad y generar desconfianza en el manejo de la política monetaria y compromiso de llevar la inflación al 3.0 por ciento.
De su parte, el área de Estudios Económicos de Grupo Financiero Banamex mantiene sus estimaciones de la inflación anual general y subyacente en 4.3% ambas, con presiones al alza “derivadas de aranceles que podrían empezar a manifestarse, aumentos acumulados en costos laborales e incrementos en precios internacionales de energéticos, compensadas parcialmente por un tipo de cambio apreciado respecto al año pasado y un crecimiento económico que se mantendrá moderado”.
Por otro lado, cabe señalar que el INEGI dio a conocer que el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) registró un avance mensual de 1.72% en marzo, acelerándose con respecto al crecimiento registrado en febrero (0.19%) y siendo el mayor avance mensual desde marzo de 2020 cuando creció 1.95%.
A tasa anual, el índice aumentó de 1.11% en febrero a 2.77% en marzo, rompiendo una racha de 12 meses consecutivos de desaceleración y ubicándose en su mayor tasa anual desde octubre de 2025.
Excluyendo el petróleo, el INPP mostró una tasa de inflación mensual positiva de 1.02%, cifra inferior a la observada para el INPP general, que avanzó 1.72 por ciento.
La tasa anual del INPP sin petróleo se aceleró de 1.66% en febrero a 2.46% en marzo, por debajo del INPP total (2.77%) y ubicándose en su mayor tasa anual desde diciembre de 2025.
“Lo anterior debido al reciente auge en los precios del petróleo impulsado por el conflicto en Irán“, señalan analistas.

Foto: Ivonne Rodríguez/El Sol de México 


