Informar y otorgar educación sexual a temprana edad evita embarazos no deseados

AIDA RAMÍREZ

Foto: Cuartoscuro

Al ser México el país que ocupa el primer lugar en fecundidad en menores de 19 años, entre los países de la OCDE, con 77 nacimientos por cada mil jóvenes de 15 a 19 años de edad, la estrategia para reducir esta situación debe contemplar, llevar información de educación sexual a escuelas secundarias y de nivel bachillerato, además de distribuir información y preservativos en lugares donde las y los jóvenes asisten con mayor regularidad

Y es que, el embarazo a temprana edad tiene repercusiones en la vida de las y los adolescentes, afecta a sus emociones, la escuela, la familia, las oportunidades recreativas, sociales, laborales y por supuesto, tener relaciones sexuales sin protección, implica un riesgo permanente de adquirir una infección de transmisión sexual, dijo Elizabeth Mateos Hernández, coordinadora de la AP Mujeres Demócratas.

De ahí que, anunció, exhortará a la Secretaría de Salud y al Instituto de la Juventud, ambos de la Ciudad de México, para llevar a cabo una fuerte estrategia informativa dirigida a las y los adolescentes, las y los jóvenes, padres de familia y profesores.

En la estrategia, explicó, debe contemplarse, llevar información de educación sexual a las escuelas secundarias y de nivel bachillerato, además de repartir información y preservativos en las salidas del metro, conciertos musicales, cines, lugares a donde las y los jóvenes asisten con mayor regularidad.

Informar y otorgar educación sexual es un paso para que los índices de embarazos no deseados a temprana edad se eviten, en México, 23 por ciento de las y los adolescentes inician su vida sexual entre los 12 y los 19 años.

De éstos, 15 por ciento de los hombres y 33 por ciento de las mujeres no utilizaron ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual, destacó Mateos Hernández.

“Con esta campaña no se pretende inducir a las y los jóvenes a tener relaciones sexuales a temprana edad, si no a ejercer su derecho a estar informados de los riesgos y carencias que implica ser un padre y madre en una etapa adolescente, apuntó”, explicó.

La adolescencia es un tiempo de cambio, de transformación y lleno de vida, así como de interrogantes, por ello la estrategia debe enfocarse en permitir llevar la mayor cantidad de información adecuada para que las y los jóvenes no vean sus sueños ni su proyecto de vida truncado, puntualizó la legisladora.

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