La telenovela “Corazón Guerrero” une el melodrama clásico con temas actuales

Ciudad de México, 27 mar (EFE).- Un elenco cuidadosamente seleccionado, el toque de drama característico de los melodramas y temas de actualidad son los ingredientes principales de la telenovela “Corazón guerrero”, cuenta en entrevista con Efe el productor Salvador Mejía.

“Es una novela muy clásica pero con tientes muy modernos, preferí invertir en los actores, en el libreto y en los talentos que en la realización”, dice Mejía, quien reúne en la producción a intérpretes como Gonzalo García Vivanco, Sabine Moussier, Ana Martín y Eduardo Yáñez.

La telenovela sigue la historia de Jesús Guerrero (García Vivanco), un hombre que fue separado de sus hermanos en la infancia y que ya maduro busca cobrar venganza no solo por eso, sino por el asesinato de su padre del que él mismo fue testigo.

“Jesús recupera a sus hermanos, uno sale de la prisión, el otro está en una granja en condiciones infrahumanas y juntos crean un plan para la venganza de Augusto Ruiz Montalvo (interpretado por Diego Olivera), el asesino de su padre. Pero lo más importante del proyecto son las historias de amor”, asegura el productor.

Entre los apasionados romances que se vivirán en la trama, está el de Mariluz -a quien Alejandra Espinoza da vida- y Jesús, quien se debate entre el amor y el odio y en un dilema moral por estar enamorado de la mujer que es hija de su máximo enemigo.

PERSONAJES TRIDIMENSIONALES

Salvador considera que parte de lo que hace que las telenovelas de la televisión abierta de la actualidad estén retomando su fuerza es la capacidad de adaptarse a los temas sociales que se encuentran en el debate público actual.

En esta producción, Mejía asegura que se hablará de temas como el lavado de dinero, el analfabetismo, las malas condiciones de trabajo, problemas mentales y de salud, entre otros aspectos.

Estos temas son encarnados por cada uno de los personajes que conforman la historia, lo que proporciona un aspecto más “tridimensional” y por ende, una riqueza en la configuración de cada individuo.

Por ejemplo: “Augusto es un excelente padre, un excelente esposo pero es un villanazo de telenovela, un asesino”, describe el productor.

Asimismo, Damián encarnado por Rodrigo Guirao (uno de los hermanos del protagonista en la ficción), acaba de salir de la prisión, mientras que Samuel (interpretado por Christian de la Campa) encarnará las desigualdades de un país como México.

“Él (Samuel) es un hombre tierno, analfabeta en un siglo XXI y vamos a ver su desempeño, no sabe cómo se usan los teléfonos, nunca ha tomado refresco ni siquiera”, menciona.

La otra gran villana de la historia es Altair Jarabo, quien en la piel de Carlota orquestará grandes tragedias debido a que padece algunos rasgos de esquizofrenia, situación que permitirá hablar de los trastornos mentales.

La telenovela tendrá su estreno este lunes 28 de marzo por Las Estrellas y fue grabada en escenarios de Xochimilco en la Ciudad de México, en Puebla y Morelia.

“Quise darle un toque muy mexicano que se ha perdido, estamos recuperando la telenovela mexicana”, sostiene el productor. EFE