Libertad para registrar a los hijos con apellidos en el orden que decidan

RITA MAGAÑA

Foto: Archivo

Las comisiones unidas de Justicia y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron reformas al Código Civil Federal, a fin de que los padres y madres registren a sus hijos con los apellidos en el orden que definan.

Sin embargo, la reforma provocó polémica, porque senadores del PAN y Grupo Plural consideraron que este cambio no atiende un problema, porque la reforma no establece una resolución en caso de que una pareja no se ponga de acuerdo, entonces pueden acabar en pleito y juicio.

Los senadores determinaron modificar el artículo 58 de este código, que hace referencia a la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que definió como inconstitucional obligar a registrar a un recién nacido anteponiendo el apellido paterno, pues esta práctica relega a la mujer a un rol secundario en el ámbito familiar.

En el dictamen se señaló que la Corte mencionó en su momento que esta disposición establece un prejuicio que discrimina y disminuye el rol de las mujeres en las familias y, en consecuencia, en la sociedad.

Al respecto, el panista Damián Zepeda declaró que son dos apellidos y van a ser en el orden en que se pongan de acuerdo la pareja, pero son dos personas y qué pasa si hay conflicto, “no dice la ley, la propuesta no establece una solución, entonces va pasar que se van a ir a pleito y a juicio”.

En su oportunidad, Noé Castañón, de Movimiento Ciudadano, argumentó que las entidades son libres y soberanas en materia de familia, “no quiero que estemos usando estas reformas al Código Civil Federal como un referente, como si fuera el Código Civil una ley general”.

Indicó que el Código Civil Federal tiene aplicaciones muy particulares en territorio federal para cuestiones muy particulares.

“Para que no vayamos a caer en un malentendido de hacer una regulación marco que venga a conminar a las entidades federativas en adecuar su legislación local”, mencionó.

En tanto, Germán Martínez, del Grupo Plural, afirmó que esta situación podría generar un conflicto que disuelva a las parejas.

“Si no se ponen de acuerdo en el nombre, va a acabar en divorcio esa pareja”, estableció.

En el dictamen se hace referencia a que en caso de que los padres no se pongan de acuerdo, será el juez del Registro Civil el que defina qué apellidos deberá de llevar primero el recién nacido.

Se insiste que la imposición del apellido paterno responde a un trasfondo histórico, en el cual la concepción del hombre como jefe y portador del apellido de la familia, relega a las mujeres al papel de simples integrantes, lo que niega las funciones que realizan.