El exdirector de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro, aseguró que abandonará este martes la oficina que ocupaba tras su destitución, mientras cuestionó la falta de notificación formal y defendió la Nueva Escuela Mexicana como eje de su gestión.
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Una silla colocada afuera de su oficina marcó el amanecer del exfuncionario, quien rechazó que su permanencia en el inmueble constituyera un acto de resistencia institucional y sostuvo que no recibió una notificación formal sobre el término de su relación contractual, por lo que decidió mantenerse en el sitio en espera de una comunicación oficial de sus superiores.
“Yo no estoy atrincherado”, afirmó Arriaga al anunciar que abandonará la oficina, al tiempo que subrayó que su estancia respondió a la ausencia de un procedimiento administrativo claro para iniciar la entrega-recepción conforme a la normatividad vigente.
La dependencia designó el lunes a Nadia López García como nueva titular de la Dirección General de Materiales Educativos, en sustitución de Arriaga, quien permaneció acompañado de colaboradores mientras argumentó que el cese no se había formalizado por los canales institucionales correspondientes.
Desde su posición, el exdirector señaló que la Ley General de Responsabilidades Administrativas establece que el trabajador debe ser informado del término de su encargo para activar los plazos de entrega-recepción, y cuestionó que el cambio se haya comunicado por vías públicas o redes sociales.
Arriaga indicó que su obligación contractual lo mantenía a la espera de una instrucción directa de sus mandos inmediatos, y manifestó disposición para iniciar el proceso de cierre administrativo una vez que se le notificara oficialmente el fin de su encargo.
Más allá del procedimiento laboral, el exfuncionario encuadró la controversia en una disputa pedagógica y defendió la continuidad de la Nueva Escuela Mexicana como proyecto formativo, al señalar que su salida no obedecía a la defensa de un puesto sino a la preservación de un modelo educativo.
El exdirector explicó que, tras una asamblea con integrantes del llamado magisterio insurgente, acordaron elaborar posicionamientos y líneas de acción para defender la autonomía profesional docente, los libros de texto y los avances pedagógicos asociados a la Nueva Escuela Mexicana.
Según su planteamiento, los comités buscarán generar mecanismos desde la base magisterial para resguardar lo que definió como patrimonio pedagógico, ante lo que describió como un riesgo de retorno a un enfoque instrumental que conciba la educación como formación técnica desvinculada de la conciencia social.




