Más de mil niñas, niños y adolescentes han asistido al Programa “Ejercítate y #ReactívatIMSS”

RITA MAGAÑA

Foto: Cuartoscuro

El Instituto Mexicano del Seguro Social implementó el programa “Ejercítate y ReactívatIMSS”, con el propósito de impulsar una cultura física efectiva para los derechohabientes y sus familias.

De esta forma, la actividad física debe ser parte de un estilo de vida saludable y que las personas experimenten los beneficios que esta aporta a la salud, en especial en la disminución del peso y del riesgo asociado al sobrepeso y obesidad.

Esta estrategia está dirigida a incrementar la actividad física en niñas, niños y adolescentes mediante un programa integral de sesiones de activación física, actividades deportivas y acciones preventivas.

También, cuenta con el apoyo de un equipo multidisciplinario conformado por personal médico, de Enfermería, Trabajo Social, Nutrición y profesores de Educación Física.

José Antonio Zamudio González, titular de esta Representación, destacó que el programa tiene la finalidad de fomentar la salud física y emocional mediante la integración familiar, el sano esparcimiento del tiempo libre, una cultura física y el desarrollo integral del ser humano.

Agregó que la emergencia sanitaria por COVID-19, en la que derivada del confinamiento se produjo un incremento en la conducta sedentaria, disminución de la actividad física en las niñas, niños y adolescentes, lo que tuvo un impacto en su peso y talla.

Reconoció que al tener este problema, se decidió reactivar y ejercitar a este grupo poblacional para recuperar su condición física, mejorar sus hábitos alimenticios y por ende salud.

A 14 semanas de iniciado el programa han asistido 716 niñas y niños de seis a 11 años y 426 adolescentes de 12 a 19 años. De los cuales, el 3.95 por ciento presentó  bajo peso, 47.37 peso normal, 13.16 con sobrepeso y 35.53 con obesidad.

A este grupo de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, se le invitó a participar en actividades deportivas divididas en estaciones y módulos de acciones preventivas con la toma de peso y talla, asesoría nutricional, orientación sobre la técnica correcta del lavado de dientes, pláticas de trabajo social, además de juegos para facilitar el aprendizaje.

También se les realiza una evaluación de capacidades físicas, en la que se incluye la medición de la velocidad, fuerza, resistencia y flexibilidad, con un seguimiento semanal donde se han visto resultados favorables.

Un ejemplo es Luis Guillermo, de 15 años de edad, quien después de 12 semanas presenta una disminución de peso (de 101 kg a 91 kg) y talla, y registra un aumento en velocidad, fuerza, resistencia y flexibilidad.

Deja una respuesta