Con la presentación del libro México es Taurino, la asociación Tauromaquia Mexicana A.C. inauguró formalmente la conmemoración por los 500 años de la tauromaquia en el país, en un encuentro que combinó revisión histórica, análisis social y un posicionamiento de coyuntura: trasladar la discusión de la arena política al terreno del diálogo cultural y jurídico.
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El acto se llevó a cabo en el Foro Castalia del Seminario de Cultura Mexicana y reunió a voces del ámbito cultural e histórico, entre ellas el historiador Javier Garciadiego, así como especialistas y promotores vinculados al estudio de la tradición taurina. Durante la sesión se planteó la necesidad de analizar el fenómeno con perspectiva histórica y social, alejándolo de la polarización ideológica que ha marcado el debate público reciente.
Los participantes coincidieron en que la fiesta de los toros debe comprenderse como una expresión cultural desarrollada en México a partir del mestizaje y la apropiación comunitaria desde el siglo XVI. Bajo esta perspectiva, sostuvieron que su evolución no responde únicamente a un legado europeo, sino a una transformación local vinculada a celebraciones populares, ciclos agrícolas y prácticas comunitarias.
Un registro estadístico inédito
El libro presenta un registro cuantitativo del siglo XXI que busca dimensionar la presencia real de la tauromaquia en el territorio nacional. Según la investigación, cada año se celebran 4,686 festejos taurinos en 1,137 localidades distribuidas en 669 municipios.
Las cifras muestran que el fenómeno ocurre principalmente fuera de las grandes ciudades. El 61% de los festejos se realiza en poblaciones menores a 25 mil habitantes, mientras que el 42% tiene lugar en municipios con presencia de pueblos originarios. Estos datos revelan que la tauromaquia no se limita a espectáculos urbanos, sino que forma parte de la vida comunitaria, integrada a fiestas patronales, ferias regionales y ciclos festivos tradicionales.
Durante la presentación se destacó que esta dimensión territorial explica las distintas reacciones sociales al fenómeno: mientras en zonas metropolitanas predomina la discusión ética y política, en localidades rurales se percibe como parte del tejido social.
Dimensión económica y social
El estudio aborda la cadena productiva asociada a la actividad, que incluye ganaderías, oficios artesanales, comercio local y turismo regional. Se subrayó que, en muchos municipios, las festividades taurinas funcionan como detonadores económicos temporales, impulsando sectores como hospedaje, alimentos, transporte y servicios.
Asimismo, se señaló que la actividad se entrelaza con otras expresiones culturales, como la música regional, la gastronomía y las ferias patronales, integrándose a un sistema festivo más amplio que acompaña la historia social del país. También se recordó la existencia de variantes regionales, desde el altiplano hasta la península de Yucatán, con características propias en cada región.
El debate jurídico
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de establecer bases legales que otorguen certidumbre a las comunidades donde la tradición permanece vigente. Se aclaró que no se busca promover su adopción en zonas donde no existe, sino garantizar su continuidad en aquellas donde forma parte de la vida social histórica.
La propuesta plantea construir políticas públicas basadas en información histórica, cultural y económica, evitando prohibiciones absolutas que simplifiquen un fenómeno complejo y desconozcan las particularidades regionales. El énfasis estuvo en privilegiar el análisis cultural sobre la confrontación política y fomentar un debate informado.
Una obra de memoria y referencia
El volumen, de 174 páginas y cerca de 50 fotografías, fue impulsado por Tauromaquia Mexicana A.C. y la Fundación de Cultura Taurina Mexicana Rodolfo Gaona. La obra busca servir como documento de consulta histórica y estadística para investigadores, autoridades y público interesado.
Además de los datos, el libro contextualiza el desarrollo histórico de la tauromaquia en México, desde el periodo virreinal hasta la actualidad, destacando procesos de adaptación local a lo largo de cinco siglos.
Agenda conmemorativa
Con la presentación del libro inicia una agenda nacional de actividades durante 2026, que incluirá encuentros académicos, mesas de análisis y acciones de difusión histórica. El objetivo es propiciar un debate plural e informado que reconozca la diversidad cultural del país.
A cinco siglos de su llegada, la tauromaquia vuelve al centro de la discusión pública. El llamado del encuentro apunta a desplazar el tema de la confrontación ideológica hacia un diálogo sustentado en historia, datos y contexto social, en un momento clave para las políticas culturales del país.

Foto: Cortesía 







