Un día después de anunciarse los últimos partidos de preparación rumbo al Mundial, se confirmó que el duelo ante Ghana se disputará en el Estadio Cuauhtémoc el 22 de mayo, lo que refuerza la planificación estratégica de la Selección Mexicana en la etapa más decisiva de su alistamiento.
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La elección de la sede no es casual. Jugar en Puebla permite al equipo de Javier Aguirre tener contacto con la afición en territorio nacional, generar identidad, fortalecer la confianza colectiva y simular un entorno competitivo antes de la justa internacional. Además, representa el primero de los últimos ensayos formales antes de la Copa del Mundo, lo que incrementa su relevancia táctica y emocional.
La presentación oficial contó con autoridades como el gobernador Alejandro Armenta, además de Ivar Sisniega, presidente ejecutivo de la Federación Mexicana de Fútbol, y Duilio Davino, director de selecciones nacionales. Esta presencia institucional subraya la importancia organizativa y política del evento, así como el respaldo estructural al proyecto deportivo.
Uno de los puntos clave señalados por Aguirre fue que para ese encuentro ya se tendrá “la base del equipo”, lo que implica que el grupo estará prácticamente definido. Aunque en ese momento aún participarán jugadores de la Liga MX, el técnico adelantó que será un ensayo con el núcleo que disputará el Mundial. Esto justifica la trascendencia del partido, ya que funcionará como un examen competitivo para evaluar funcionamiento, cohesión y estado físico.
Posteriormente, el combinado nacional enfrentará a Australia en el Rose Bowl el 30 de mayo, y cerrará su preparación ante Serbia, posiblemente en el Estadio Nemesio Diez el 4 de junio. Estos compromisos internacionales incrementan el nivel de exigencia y permiten medir el desempeño ante rivales de distintos estilos, afinando detalles tácticos a pocos días del inicio del torneo.
Además, el regreso del Tri a Puebla después de casi dos años —desde el empate 2-2 ante el Valencia CF— añade un componente simbólico y de reencuentro con la afición, fortaleciendo el vínculo entre selección y público.
En síntesis, la confirmación de la sede ante Ghana se justifica por su valor dentro de la fase final de preparación, por la consolidación de la base titular, por el impacto anímico de jugar en casa y por la necesidad de llegar al Mundial con ritmo, cohesión y claridad táctica.

Foto: Mexsport 


