Santa Clara, California.- Mike Vrabel esboza una ligera sonrisa de solo imaginarlo. Hace apenas un año comenzaba a visualizar la reconstrucción de sus amados New England Patriots. Y ahora, está a punto de hacer en el Super Bowl LX lo que nadie jamás en la historia de la NFL ha podido.
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El entrenador en jefe de los Pats ha llevado de vuelta a su equipo al Super Bowl LX para enfrentarse a los Seattle Seahawks el próximo domingo 8 de febrero. Y en caso de coronar su asombrosa temporada alzando el Vince Lombardi, se convertirá en la primera persona de todos los tiempos en ser campeón tanto como jugador, como head coach de un mismo equipo.
“Siempre intento aprovechar cada experiencia que he tenido a lo largo de casi 30 años en esta liga, ya sea como jugador o como entrenador, para ayudar al equipo y a los jugadores individualmente a hacer bien su trabajo. Así que creo que hay que estar preparado para cualquier situación que se presente, y las oportunidades surgen en este tipo de partidos. Solo se tienen ciertas oportunidades para hacer una jugada, así que siempre hay que estar listo”, dijo al respecto en la víspera del Gran Juego.
Vrabel está a una victoria de entrar a un club tan exclusivo, que de hecho sería el único miembro. Y es que nadie ha logrado cerrar ese círculo perfecto con la misma franquicia, ya que solo Gary Kubiak pudo aparecer en el Gran Juego como jugador —aunque no participó al ser quarterback suplente— y entrenador. Pero solo pudo ganar como coach. Ahora, el mundo entero se rinde ante los Pats de Mike, pero pide mesura, ante las voces que claman el surgimiento de una segunda dinastía tras aquella de Tom Brady y Bill Belichick.
“No sé de dónde surgiría esa dinastía. Quizás los equipos de los que formé parte en el pasado podrían considerarse como tal, pero nosotros simplemente estamos intentando construir un programa sólido. En el primer año del programa, llegamos hasta aquí. Estamos entusiasmados y listos para empezar. Estaremos listos”, afirmó.
Y si Belichick contó con Brady para poder construir el más grande imperio que se haya visto en los emparrillados, el head coach de 50 años no duda en elogiar a Drake Maye, a quien no le sorprendería ver como MVP de la temporada regular tras su esplendoroso año.
“Bueno, creo que todo empieza con el talento. Creo que es extremadamente talentoso. Creo que es muy atlético. Creo que juega en su posición con gran destreza física, lo que le permite ser preciso con el balón, tanto dentro del bolsillo de protección como en jugadas fuera de la formación. Es un competidor nato. Siempre está intentando aprender. Continúa creciendo y desarrollándose como líder. Así que su éxito y su rendimiento son una parte fundamental de por qué estamos aquí”, señaló.
Y aunque respeta los procesos de cada institución, Mike Vrabel no ha podido mostrar su extrañeza tras la decisión de no ser tomado en cuenta para el Salón de la Fama de los Profesionales en 2026.
“Simplemente diría que es una lástima. En mi experiencia con Robert, creo que se lo merece con creces y que entrará en el Salón de la Fama. No me corresponde a mí decidir cuándo sucederá. Aprecio la relación que he tenido con él y su éxito como jugador, y ahora como entrenador. Ha hecho todo lo que necesitábamos y nos ha brindado el apoyo necesario como cuerpo técnico y como equipo. Me alegra que esté de vuelta y que siga ayudándonos a hacer lo necesario para que el equipo gane, lo que en definitiva le permitirá obtener el reconocimiento que merece”, sentenció.


Foto: Reuters 


