Los grupos parlamentarios de Morena, del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Senado manifestaron su respaldo al denominado Plan B que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentará ante el Congreso, luego de que la reforma político-electoral fue rechazada por mayoría en la Cámara de Diputados la semana pasada. A este respaldo también se sumaron legisladores de Morena en la Cámara de Diputados y en los congresos de las entidades federativas, quienes expresaron su apoyo a la iniciativa impulsada por la mandataria federal.
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El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, aseguró que la coalición respaldará la nueva propuesta y afirmó que el proyecto ya estaba concluido.
“Ya está concluido, ya nada más es que la Secretaría de Gobernación lo haga público, pero es un hecho que vamos juntos con el Plan B, vamos juntos toda la coalición a nivel estatal, a nivel municipal, congresos de los estados, el Congreso de la Unión y las dirigencias del Partido Verde y del Trabajo”, declaró en entrevista al salir de la Secretaría de Gobernación, donde participó en un encuentro con representantes de los partidos aliados.
A través de un comunicado conjunto, los legisladores de la coalición Juntos Seguimos Haciendo Historia reafirmaron su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y señalaron que el nuevo proyecto de reforma constitucional tiene como objetivo terminar con los privilegios que durante años encarecieron el sistema político y destinar esos recursos, mediante programas sociales, al bienestar de la población.
Indicaron que la propuesta se sustenta en los principios que han guiado al actual gobierno, entre ellos la austeridad republicana, la premisa de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre y la convicción democrática de que “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.
Los legisladores señalaron que durante décadas el aparato gubernamental federal, estatal y municipal operó con costos elevados que deben revisarse con responsabilidad.
Sostuvieron que la democracia no se fortalece con estructuras costosas ni con privilegios burocráticos, sino con instituciones eficientes que respondan a las necesidades de la población.
Al señalar que la propuesta no vulnera el federalismo ni invade la autonomía de las entidades federativas, argumentaron que los recursos que se obtengan mediante la reducción de gastos permanecerán en los estados y se destinarán a obra pública, infraestructura y proyectos que beneficien directamente a la población.
Al señalar que el principio central del planteamiento es reducir privilegios burocráticos y aumentar la inversión pública en beneficio de la población, indicaron que el Plan B contempla fortalecer la participación directa de la ciudadanía mediante mecanismos como la revocación de mandato y la ampliación de la consulta popular a temas electorales, con el propósito de avanzar hacia una democracia más austera y cercana a la población, así como hacia una redistribución más equitativa de los recursos públicos.
En tanto, los legisladores de Morena en la Cámara de Diputados y en los congresos de las entidades federativas acompañaron el Plan B de la reforma electoral impulsado por Claudia Sheinbaum Pardo para terminar con privilegios y reducir los altos costos de la política mexicana.
Señalaron que la propuesta generaría un ahorro aproximado de 4 mil millones de pesos, recursos que se destinarían directamente a los estados y municipios, lo que, indicaron, responde al mandato de millones de mexicanas y mexicanos que demandan instituciones más austeras, eficientes y al servicio del pueblo.
También expresaron su respaldo a la iniciativa de establecer un tope máximo a los recursos de los congresos locales y del Senado de la República, con el propósito de que esos recursos se destinen verdaderamente a atender las necesidades de la población en los municipios y ya no se despilfarren en privilegios.
Los legisladores respaldaron además la propuesta de establecer un límite al número de regidores en los municipios del país, con el objetivo de reducir estructuras administrativas costosas que poco aportan al bienestar de la población y avanzar hacia gobiernos más eficientes y cercanos a la ciudadanía.
Añadieron que dentro del Plan B se plantea fortalecer la participación ciudadana mediante consultas populares, así como reforzar la figura de la revocación de mandato para que pueda realizarse en el tercer o en el cuarto año de gobierno.
Legisladores de Morena en la Cámara de Diputados y en los congresos de las entidades federativas reiteraron su respaldo a los principios de la llamada Cuarta Transformación y a la propuesta de avanzar hacia una democracia más austera, participativa y cercana a la población.




