Ómicron no salió de las variantes Delta y Alpha, es importante cuestionar su origen: Antonio Lazcano

“Estamos en lo que se puede llamar el peor punto de la pandemia, en cuanto al número de nuevos casos reportados por día. En México suman más de 4 millones 214 mil contagios y 300 mil 746 defunciones. Estamos en el punto de una subida extremadamente rápida y aún tenemos que esperar a ver cómo se va a comportar con respecto al número de defunciones”, así lo afirmó Selene Zárate, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, al participar en la mesa redonda Ómicron, coordinada por los colegiados Susana López Charretón y Antonio Lazcano Araujo, difundida por El Colegio Nacional.

El biólogo Antonio Lazcano, investigador de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional, comentó que, en un artículo que se publicará el próximo martes por un grupo de especialistas coordinado por el doctor Arturo Becerra, “nos dimos cuenta que había una secuencia en la proteína Spike de las variantes Lota, Delta y Kappa, que están ausentes en Ómicron. Esto quiere decir que el virus tiene muchos trucos debajo de la manga para reproducirse y todavía nos puede sorprender”.

“En palabras del colegiado, para sorpresa de todos, Ómicron no salió de las variantes Delta y Alpha, por lo que es importante cuestionar su origen. Se han propuesto tres explicaciones: la primera es que brincó de humanos infectados por SARS-CoV-2 a otra especie animal, acumuló mutaciones y regresó a los humanos; la segunda es que evolucionó acumulando mutaciones en una pequeña población humana, sin haber sido detectada, hasta que se comenzó a expandir con rapidez, y la tercera es que acumuló cambios durante varios meses en pacientes inmunodeprimidos y de allí pasó a la población en general. “Me parece que esta explicación es más probable.”

Al impartir la ponencia Caracterización de variantes de SARS-CoV-2, Selena Zárate, Explicó que para conocer los cambios de un virus se necesitan cuatro pasos: primero, tomar una muestra al paciente y extraer de ésta el material genético del virus, lo que permitirá obtener la secuencia genómica de los patógenos. “El trabajo en el laboratorio incluye hacer muchas copias, dividir las copias en fragmentos que facilitan conocer la secuencia y utilizar un secuenciador. Todos los fragmentos hay que armarlos como si fuera un rompecabezas para obtener el genoma completo del virus.”

El segundo paso es compartir la información obtenida con todo el mundo, a través de plataformas como Gisaid, que compila las secuencias conocidas hasta ahora del SARS-CoV-2, lo que permite tener ideas claras de los patrones de la evolución del virus. El tercer paso es determinar los cambios o mutaciones que se generaron, y establecer su frecuencia y distribución geográfica; y el cuarto paso es estudiar las relaciones evolutivas entre estas secuencias e identificar grupos de patógenos que crecen rápidamente y son de interés epidemiológico.

“Cada vez que este virus va infectando a más personas y pasando de un país a otro, va acumulando cambios, algunos van a aparecer y desaparecer, pero otros se acumulan y se vuelven más comunes, lo que indica que la mutación tiene algo especial.”

La experta en mecanismos de evolución y dinámica de virus de RNA definió a una variante como el conjunto de virus que comparten un grupo de mutaciones, “las mutaciones ocurren todo el tiempo, pero cuando un grupo de virus comparte un mismo conjunto de mutaciones forman lo que se conoce como una variante, a la que se le da un nombre para poderla identificar”.

De acuerdo con la especialista, hasta ahora la Organización Mundial de la Salud ha identificado cinco variantes de preocupación del SARS-CoV-2: Alfa, Beta, Gamma, Delta y Ómicron. “Tienen ciertas características en común, por ejemplo, que estos cambios genéticos pueden influir en la transmisibilidad o virulencia, en su susceptibilidad a la respuesta inmune natural o inducida por vacunas, o en la efectividad de los fármacos. Cuando una variante cumple con alguna de estas condiciones se clasifica como variante de preocupación.”

Agregó que la característica de las variantes de preocupación es que se pueden desplazar y dominar al país, región o continente donde aparecen. Recordó que una de las herramientas para medir la pandemia en tiempo real es Nextstrain, que permite reunir la información de secuencias que se generan en México y en el mundo y observar cuáles son las variantes que dominan.

El 26 de noviembre de 2021 se reportó la aparición de la cepa Ómicron, que se caracteriza por tener un gran número de cambios en la proteína Spike, esta proteína es muy importante para el virus y para la respuesta inmune de los seres humanos.

“Se trata de un número de mutaciones que nunca habíamos observado y, por lo tanto, no sabemos qué efecto van a tener. Necesitamos establecer de manera clara qué funciones tienen las mutaciones de Ómicron y es probable que estas mutaciones le ayuden a transmitirse más rápidamente y a evadir la respuesta inmune. Podemos asegurar que vamos a seguir viendo estos cambios”, aseveró Zárate.

Premio Nacional de Periodismo 2008 y 2016. Premio Nacional de Locución 2017. Premio México de Periodismo 2013. ferfuentesmty@hotmail.com