A raíz del operativo militar ejecutado por el gobierno de Estados Unidos en Venezuela, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfrenta un momento definitorio que exigió abandonar el letargo burocrático y asumir un papel activo en la pacificación de los conflictos internacionales, conforme a su Carta fundacional.
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Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que tanto la ONU como la Organización de los Estados Americanos (OEA) tienen la responsabilidad de garantizar la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, principios que consideró vigentes y obligatorios frente al uso de la fuerza como mecanismo de presión política.
Sheinbaum subrayó que el fortalecimiento del multilateralismo no debía confundirse con una expansión administrativa, sino con la capacidad real de las instituciones internacionales para convertirse en espacios de diálogo, mediación y construcción de acuerdos que evitaran la escalada de conflictos armados.
En ese contexto, recordó que se aproxima la elección del próximo secretario general de Naciones Unidas, proceso que consideró una oportunidad para revitalizar la institución y devolverle un papel central en la defensa del derecho internacional y la solución pacífica de controversias.
Sobre los mecanismos de defensa de las naciones ante escenarios de presión externa, la presidenta planteó que la unidad interna, la claridad de principios y la cercanía con el pueblo constituyen la base más sólida para preservar la soberanía nacional frente a cualquier amenaza.
La jefa del Ejecutivo retomó una reflexión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, al advertir que las victorias obtenidas mediante la fuerza resultan efímeras y podían transformarse en derrotas profundas cuando carecen de respaldo popular y legitimidad histórica.
Sheinbaum vinculó esa defensa de la soberanía con la política social de su gobierno, al señalar que los programas de bienestar han consolidado el apoyo ciudadano y fortalecieron la cohesión interna como un factor clave ante tensiones externas o presiones geopolíticas.
Respecto a la relación bilateral con Estados Unidos, enfatizó que México mantuvo una postura de firmeza en sus principios sin renunciar al entendimiento, al recordar que ambas naciones comparten una frontera permanente, vínculos comerciales estratégicos y una comunidad de millones de mexicanos residentes en territorio estadounidense.
La mandataria sostuvo que, pese al contexto internacional marcado por declaraciones y decisiones del presidente Donald Trump, su gobierno privilegia la cabeza fría, el temple político y la defensa invariable de la soberanía, sin recurrir a la confrontación como estrategia.
Finalmente, Sheinbaum llamó a la ciudadanía a mantenerse informada y consciente de la historia nacional, al considerar que la memoria colectiva y la participación social constituyeron un dique frente a cualquier intento de vulnerar la independencia y los recursos del país.




