O’Shaquie Foster estuvo preso en un centro penitenciario en Orange, Texas, luego de ser acusado de disparar en el hombro a un sujeto en 2017. Tras meses en prisión, fue liberado, pero su vida ya no volvió a ser la misma. Apodado ‘Ice Water’, se alejó de los malos pasos y se concentró en entrenar, hasta convertirse en campeón superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en febrero de 2023, al vencer al mexicano Rey Vargas. Más allá de la victoria, desde ese momento forjó un vínculo especial con México.
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Luego de vencer a Stephen Fulton en San Antonio, Texas, el pasado 6 de diciembre, por el título interino del peso ligero del CMB, Foster (24-3, 12 KOs) recibió de manos del presidente del organismo, Mauricio Sulaimán, en la Ciudad de México, el fajín verde y oro, además de un certificado, brazalete y anillo, distintivos que a partir de ahora se entregan a los monarcas del CMB.

Un reconocimiento ganado a pulso por el pugilista de 32 años, quien tras recuperar su libertad, sufrió los estragos del Huracán Harvey, al grado de no contar con un hogar al salir de prisión. Foster se vio obligado a vivir en viviendas temporales proporcionadas por el gobierno a los damnificados.
Lejos de claudicar, y pese a la adversidad, derrotó a Vargas por el título vacante, para después realizar su primera defensa en el Poliforum Benito Juárez de Cancún, donde venció por KO al mexicano Eduardo Hernández. Su conexión con México venía desde la infancia, cuando seguía a leyendas del boxeo nacional, motivo por el cual, al saber que recibiría su cinturón en la CDMX, llegó con antelación para conocer Teotihuacan y empaparse de la cultura mexicana.

“Es genial. Los fans mexicanos siempre han sido excelentes, los boxeadores, algunos han sido los mejores, probablemente los número uno. Pero venir aquí y ver la cultura interna, ir a las pirámides y conocer el país desde adentro me ha abierto los ojos. Es una gran experiencia”, dijo a OVACIONES.
Nacido el 17 de septiembre de 1993, O’Shaquie Foster se quedó a un día de haber nacido en pleno Día de la Independencia de México. En su reciente visita, comió tacos, usó sombrero y hasta le salió el muñequito en su primera rosca de Reyes. En su natal Texas, los latinos, en su mayoría mexicanos, representan más del 40% de la población, lo que lo ha mantenido siempre cercano a la cultura azteca.
“Me siento genial, fue especial. Me invitaron aquí y me presentaron de una manera muy especial y lo agradezco. El amor y la amistad han sido increíbles, los fans han sido increíbles, todo. Les aprecio y les agradezco mucho, gracias por su apoyo. Volveremos pronto”, comentó, antes de presumir su nuevo fajín. “Es hermoso, se ve más grande que mis otros cinturones, así que estoy contento”.

Para Foster, el 2026 será un año clave, ya que, además de ostentar el cinturón verde y oro superpluma, recuperado en la revancha ante Robson Conceicao en noviembre de 2024, está atento a lo que ocurra el próximo 28 de febrero en el Desert Diamond Arena de Glendale, Arizona, donde los mexicanos ‘Vaquero’ Navarrete y ‘Sugar’ Núñez unificarán títulos de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Una vez definido el ganador, buscará enfrentarlo sin importar quién sea, convencido de que ha aprendido a sobrevivir ante cualquier contratiempo dentro del ring, además de haber abrazado la esencia mexicana para comprender mejor el estilo de combate de los gladiadores nacionales.
“Como lo he dicho, estamos tratando de unificar los títulos con Navarrete y los demás. También buscamos a (Shakur) Stevenson, campeón ligero del CMB. Pero con cualquiera, no importa”, puntualizó.

Fotos: Cortesía WBC 


