Ante el inicio, el 16 de marzo, del proceso formal de revisión sexenal del Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos, Canadá (TMEC), México debe llegar con una postura clara, privilegiando la competitividad con certeza, fortaleciendo empleo formal, capacitación y facilitación de las relaciones comerciales.
Ante este panorama, México necesita una postura técnica y procrecimiento, enfocada en que el tratado siga siendo un motor real de inversión, productividad y bienestar, sin convertirlo en un debate ideológico, advirtió el diputado federal Pedro Haces Barba.
“México necesita llegar a la revisión del T-MEC con una postura que combine crecimiento, empleo formal, productividad y certidumbre. Si la discusión se aterriza en resultados, el tratado puede seguir siendo un motor de bienestar para millones de familias“, precisó.
Explicó que la de México es una economía altamente integrada al comercio y tan solo en 2022 el comercio global de México alcanzó 1.217 billones de dólares, lo que equivale al 78.5 por ciento del PIB, y el comercio con EU y Canadá representó 778 mil millones de dólares, el 63.8 por ciento del total, un pico histórico.
Además, la integración comercial con Norteamérica ha crecido: de 2019 a 2022 el comercio de México con EU creció 27 por ciento y con Canadá 19.5 por ciento. En 2024, el comercio México–EU siguió aumentando: de enero a septiembre de 2024 creció 5.5 por ciento contra el mismo periodo de 2023, alcanzando 632 mil 290 millones de dólares.
Haces consideró que el T-MEC no es un tema de coyuntura, es el marco que sostiene inversión, exportaciones y empleo formal y por ello la revisión debe fortalecer certidumbre para las empresas y proteger derechos laborales, sin generar shocks. El legislador de Morena acotó que la competitividad hoy se gana con productividad: capacitación, tecnología y mejor organización del trabajo y si el objetivo es que el tratado beneficie a la gente, la discusión tiene que aterrizarse en empleo, salarios y formación.
Haces Barba apuntó que esta renegociación debe dar certidumbre para inversión y empleo formal, porque la discusión no puede quedarse en aranceles, debe incorporar capacitación, adopción tecnológica y mejor organización del trabajo.
El diputado sentenció que es indispensable tener reglas claras para exportar, supervisión laboral efectiva y un marco estable que evite incertidumbre. Por ello enfatizó que es necesaria la facilitación comercial reduciendo fricciones en aduanas y logística para bajar costos y tiempos.
También capacitación masiva alineada a inversión, formación técnica conectada a nuevas plantas y obras, y una estrategia laboral preventiva para fortalecer cumplimiento y diálogo entre empresa y trabajadores para evitar controversias y proteger empleo.
En la agenda de nearshoring con contenido nacional, la opción tiene que ser impulsar encadenamientos locales y proveedores mexicanos para capturar más valor.




