Pumas fracasa en Concacaf y agrava su crisis internacional

Los felinos solo anotaron uno de los tres goles que necesitaban y quedaron fuera en primera ronda



Foto: Aracely Martínez

Un nuevo fracaso internacional se suma a la historia reciente de Pumas. Aunque el equipo ganó 1-0 en casa, el marcador global de 4-2 ante San Diego FC evidenció que el daño se había consumado desde el partido de ida. La eliminación en la primera ronda de la Copa de Campeones de Concacaf no solo es temprana, sino histórica: es la primera vez que un club mexicano queda fuera tan pronto en esta edición, lo que magnifica el golpe deportivo e institucional.

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El planteamiento inicial respondió a la urgencia. Con la obligación de anotar tres goles, Efraín Juárez apostó por un esquema totalmente ofensivo, enviando desde el arranque a prácticamente todo su arsenal al frente. La intención era clara: buscar un gol tempranero que encendiera la esperanza. Sin embargo, esa propuesta dejó espacios peligrosos atrás y expuso a la zaga universitaria, que estuvo cerca de recibir un tanto que habría liquidado la serie desde el primer tiempo.

Pumas dominó territorialmente y generó volumen ofensivo, pero careció de contundencia. Del otro lado, el arquero Pablo Sisniega fue determinante, convirtiéndose en figura al neutralizar las opciones más claras. Incluso cuando el gol de Pedro Vite, validado por el VAR, devolvió momentáneamente la ilusión, la realidad era que faltaban aún dos anotaciones ante un rival que supo replegarse y administrar su ventaja.

La diferencia, en términos estratégicos, se explica en gran medida por lo ocurrido en la ida. El intento de especular con una ventaja mínima terminó por desfondarse con los cuatro goles recibidos en territorio estadounidense. Esa desventaja obligó a una hazaña que rozaba lo improbable. Así, la eliminación terminó por confirmar que la serie se perdió fuera de casa.

El contexto agrava la lectura: son ya 15 años sin título para Universidad Nacional, una sequía que alimenta la percepción de pérdida de protagonismo internacional. Aunque en la Liga MX el equipo marcha en zona competitiva, este revés continental coloca presión directa sobre el proyecto deportivo y deja a Efraín Juárez en el centro del debate.

En suma, la eliminación no es producto de un solo partido, sino de una serie mal gestionada en momentos clave. El triunfo insuficiente en el Olímpico no alcanza para maquillar un resultado global que expone carencias tácticas, falta de contundencia y un problema estructural más profundo en el plano internacional.