Relación con Cuba dilema político para la presidenta Claudia Sheinbaum: Bloomberg

Mantener coherencia con su tradición diplomática hacia Cuba o evitar tensiones innecesarias con Washington, suponen una tensión para el gobierno de México, asegura la agencia.



Foto: Cuartoscuro

El artículo de la agencia Bloomberg describió la defensa diplomática del gobierno mexicano sobre su postura hacia Cuba como un dilema político para la presidenta Claudia Sheinbaum, quien enfrenta la dualidad entre mantener la coherencia histórica de la política exterior mexicana o evitar tensiones con Washington, especialmente en un contexto de reconfiguración de la política exterior estadounidense. Esta dinámica se intensifica tras recientes amenazas de aranceles por parte del presidente Donald Trump a países que suministren petróleo a Cuba, lo que coloca a México en una posición delicada entre sus tradiciones diplomáticas y su relación con Estados Unidos.

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La publicación señaló que Sheinbaum defendió el envío de petróleo mexicano a Cuba y cuestionó el embargo económico impuesto por Estados Unidos, una postura que contrasta con la prudencia estratégica del gobierno anterior de Andrés Manuel López Obrador en momentos de tensión bilateral, lo que evidencia un enfoque más directo de la mandataria actual frente a la crisis energética cubana.

El texto recuerda que la relación entre México y Cuba forma parte de una tradición diplomática de décadas, iniciada tras la Revolución Cubana de 1959, cuando México decidió mantener vínculos diplomáticos pese al aislamiento regional promovido por Estados Unidos, posicionando al país como un aliado histórico de la isla en la arena internacional.

El análisis también señaló que la afinidad histórica dentro de Morena hacia la Revolución cubana influye en la postura pública del actual gobierno, reforzando una narrativa de solidaridad ideológica en un contexto geopolítico más adverso para la isla caribeña.

Sin embargo, el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 implicó una política exterior más rígida hacia Cuba, con señales de sanciones adicionales y mayor presión diplomática sobre países que sostuvieran cooperación energética con La Habana, lo que ha puesto en tensión la agenda bilateral con México.

La presidenta mexicana afirmó que el embargo “no tiene sentido” y defendió el apoyo energético por razones humanitarias, en medio de la crisis económica que enfrenta Cuba y la escasez de combustible en la isla, aunque ha habido decisiones tácticas de suspender temporalmente el envío de petróleo ante la presión estadounidense.

A pesar de todo, la administración de Sheinbaum ha ajustado su política energética y diplomática, suspendiendo cargamentos en respuesta a las amenazas arancelarias de Estados Unidos, bajo el argumento de no querer dañar a México, mientras busca mantener apoyo a la población cubana a través de otras formas de ayuda.

Especialistas advierten que la cercanía con Cuba y Venezuela, sumada a tensiones en temas de seguridad y aspectos económicos como el sector automotriz, podría complicar la revisión del T-MEC prevista para julio de 2026, en la medida en que las diferencias diplomáticas con Washington persistan.

Aunque Bloomberg no afirmó la existencia de una ruptura formal, advirtió que la posición pública sobre Cuba añade un elemento de fricción potencial en la agenda bilateral, justo cuando la administración Trump ha definido una línea más dura hacia el gobierno cubano.