San Francisco, California.- La noche del 2 de octubre de 2005, Rolando Cantú salió al campo del Estadio Azteca y miró hacia la tribuna en busca de una cara conocida. Ahí encontró a familiares y amigos, pero quedó conmovido al ver el rostro de unos niños deslumbrados por la ilusión de poder ver el primer partido de NFL en su propio país. Ahora, más de dos décadas después y tras un prolongado ayuno de cuatro años, la liga volverá a México.
LEE ADEMÁS: Super Bowl 2026: ¿qué canciones cantará Bad Bunny y quiénes podrían ser los invitados?
Después de ese duelo entre San Francisco 49ers y Arizona Cardinals, la NFL tardó 11 años en volver a celebrar un partido de temporada regular en territorio mexicano. En total, solo se han disputado cuatro encuentros en la Ciudad de México. Tras la remodelación del Coloso de Santa Úrsula para el Mundial de la FIFA 2026, el comisionado Roger Goodell anunció el anhelado regreso para un quinto juego.
“Empezó en México el primer juego de temporada regular de la NFL en 2005 entre Cardinals y 49ers… México es un mercado muy importante para la NFL así que definitivamente la noticia me cayó muy bien… nuestra afición está ansiosa de tener este juego”, dice en exclusiva para OVACIONES, Rolando Cantú, exjugador de los Cardinals.
Para el primer mexicano no pateador que ha podido jugar en la liga, aquel primer partido en México fue la coronación de su resiliencia. Todo comenzó dos años antes, un sábado cualquiera en Monterrey, México, cuando en diciembre del 2003, conducía su auto rumbo a las pruebas que NFL Europa realizaba en la Universidad Autónoma de Nuevo León, con la ilusión de comenzar a escribir una historia épica. Hasta que se impactó con un tráiler.
Tras el percance, el mexicano de entonces 22 años llamó a Jim Tomsula, exentrenador jefe de los San Francisco 49ers, quien era cazatalentos de la NFL Europa y estaba al frente de esas pruebas. El liniero le explicó el percance y ganó tiempo, pero solo logró llegar a los tryouts gracias a que su entonces novia asumió la culpabilidad del accidente. Y así consiguió un lugar en el roster del hoy extinto Berlin Thunder, donde ganó respeto y una oportunidad con los Cardinals.
Así fue como aquel niño que a diario viajaba de Reynosa, Tamaulipas, a Estados Unidos para asistir a la escuela, por fin pudo cumplir esa meta de unirse a la NFL. Y desde entonces, se mira el reflejo de las juventudes que buscan seguir sus pasos y cumplir ese mismo sueño en los emparrillados.
“Creo que el estar dándole la vuelta (remontar) a los 49ers y voltear a ver las gradas y ver a familiares, amigos; niños que invitamos desde campamentos de Morelia, Michoacán, o Monterrey, ver sus caras y ver de ‘ok, estoy aquí, visitando un estadio profesional’, con eso me quedo, sin duda”, describe Cantú sobre el momento que más atesora de aquella experiencia en el Arizona vs. San Francisco con el que todo comenzó.
Rolando Cantú y las claves en el Super Bowl LX
Ahora, Rolando Roel Cantú tiene 44 años y sigue ligado al deporte que tanto ama como analista de televisión. Es por eso que se encuentra presente en San Francisco para el Super Bowl LX, donde los New England Patriots y Seattle Seahawks se disputarán la gloria.
“Me gustan los Super Bowls en California, la hemos pasado muy bien en SoFi y ahora en San Francisco, tienen una mística diferente por la Bahía, por la tradición, los equipos que han jugado en esta ciudad… lo veo muy bien, contento en un partido de esta importancia”, asegura.
Como buen exjugador de la línea, para el regiomontano, las claves del partido por la disputa del Vince Lombardi pasan por las trincheras.
“Por el lado de Seattle Seahawks es establecer la carrera. Creo que corriendo la bola con Kenneth Walker y la rotación detrás de ellos, esa línea ofensiva se me hace joven, agresiva y muy física… Cuando corres la bola de manera tan efectiva es donde creces como equipo… eso del lado de Seahawks”, afirma.
Pero aunque ve en la ofensiva del representante de la Conferencia Nacional y rival divisional de su exequipo Cardinals, su mejor arma, cree que los campeones de la AFC tienen en su aparato defensivo la posibilidad de inclinar la balanza a su favor.
“Del lado de los Patriots, al final del día vas a tener que tener esa jugada grande por parte de la defensiva, provocar un balón suelto, tecleadas para pérdida de yardaje e interceptar la bola… serían las claves: la defensiva de Patriots y del otro lado, a lo que funciona, que es correr la bola”, finaliza.
Martín Avilés / Ovaciones / Enviado




