Rommel Pacheco plantea una cantera nacional de futbol con seis copas permanentes

El director de la Conade expuso que el sistema de seis copas del futbol social busca instalar una política deportiva continua y no limitada al Mundial de 2026



Foto: Cuartoscuro.com

Rommel Pacheco plantea una cantera nacional de futbol con seis copas permanentes
El director de la Conade expuso que el sistema de seis copas del futbol social busca instalar una política deportiva continua y no limitada al Mundial de 2026.

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Con la creación de la cantera más grande de futbol en México, no como un torneo coyuntural por el Mundial, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) busca la creación de un sistema nacional permanente que acompañe a las personas desde la infancia hasta la vejez, con inclusión territorial, social y etaria.

Rommel Pacheco, director de la Conade, explicó que las seis copasEscolar, Conade, Barrio, Paralímpica, Trabajadores y Edad de Oro— funcionarán como un solo engranaje operativo, con reglas comunes, etapas escalonadas y finales nacionales, lo que permitirá ordenar la práctica del futbol en su “entorno natural”: escuelas, colonias, centros de trabajo y comunidades.

Desde esa lógica, la Copa Nacional Escolar será la puerta de entrada del sistema, mientras que la Copa Conade canalizará el talento juvenil hacia procesos más estructurados, sin romper el vínculo con el territorio, y las copas de Barrio, Paralímpica y Edad de Oro ampliarán el acceso al deporte a poblaciones históricamente fuera del radar competitivo.

Rommel Pacheco subrayó que la instrucción presidencial no se limita al año mundialista, sino a instalar una política deportiva de largo aliento, con futbol activo durante todo el año, evitando la lógica del evento único y apostando por la repetición anual del modelo, con ajustes y crecimiento progresivo.

El funcionario destacó que el diseño permite una participación masiva inédita, con una meta de 25 mil escuelas y más de 125 mil equipos solo en la Copa Escolar, además de 200 mil participantes y más de 10 mil equipos en la Copa Conade, cifras que dimensionan el alcance del sistema como política pública.

La coordinación interinstitucional aparece como otro eje del planteamiento, al involucrar a dependencias federales, gobiernos estatales, municipios y organismos como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como instancias de desarrollo urbano para la intervención y recuperación de canchas, con criterios técnicos y deportivos.

Pacheco definió el proyecto como un puente entre educación, comunidad y sociedad, donde el futbol opera como herramienta de cohesión, prevención y formación, más que como espectáculo, bajo una consigna clara: una sola cantera, seis copas, todo México jugando.

Mario Delgado, secretario de Educación Pública (SEP), precisó que la convocatoria nacional se abrió el 2 de febrero, con una etapa inicial de organización interna en las escuelas durante febrero y marzo, seguida de competencias municipales y regionales en abril, finales estatales en mayo y una gran final nacional el 6 de junio en el Estadio Olímpico Universitario, como incentivo simbólico para las comunidades escolares.

El titular de la SEP añadió que este torneo escolar representa el primer paso de un semillero permanente, integrado a un esquema mayor de seis copas, con la intención de que el futbol escolar dejara de ser una actividad esporádica y se convirtiera en parte estructural del sistema educativo.

A su vez, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, presentó los mundialitos organizados por esa institución, que incluyeron futsal femenil, futbol sin correr para personas de 50 a 69 años y futbol IMSS-T21 para personas con trisomía 21.

Robledo explicó que estos torneos se desarrollarán en instalaciones del Seguro Social y están abiertos a derechohabientes y no derechohabientes, con eliminatorias estatales y finales nacionales, además de actividades formativas, charlas y encuentros con deportistas profesionales, como parte de una estrategia integral de bienestar y salud comunitaria.

En conjunto, las autoridades coincidieron en que el Sistema Nacional de Futbol Social busca convertir al futbol en un puente entre educación, comunidad y sociedad, con una visión territorial, apostando por la masificación ordenada del deporte y por su permanencia como herramienta de cohesión social más allá del Mundial de 2026.