La presidenta Claudia Sheinbaum descartó incluir el voto electrónico de manera general en la próxima reforma electoral, luego de que su gobierno analizó el modelo aplicado en Brasil y determinó que su implementación en México implicaría costos elevados y desafíos técnicos propios del contexto nacional.
LEE ADEMÁS: Beca Rita Cetina 2026: Cómo verificar si ya depositaron el pago de 1,900 pesos
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria respondió sobre el sistema desarrollado por el Tribunal Superior Electoral de Brasil y señaló que el mecanismo se estudió, pero subrayó que trasladarlo al país demanda una inversión considerable en infraestructura tecnológica y adquisición de máquinas especializadas.
La titular del Ejecutivo precisó que el voto electrónico se planteó en la propuesta de reforma que se presentará próximamente exclusivamente para mecanismos de democracia participativa, donde su aplicación resulta más viable por la escala y características de esos ejercicios ciudadanos.
Frente a la posibilidad de un voto por internet, Sheinbaum aclaró que el esquema evaluado corresponde a máquinas electrónicas de votación y no a sufragio remoto en línea, modalidad que implica retos adicionales en seguridad informática, verificación de identidad y certeza jurídica.
La presidenta sostuvo que el uso de dispositivos electrónicos ofrece ventajas operativas, como rapidez en el cómputo y reducción de errores humanos, aunque también presenta desventajas relacionadas con costos de adquisición, mantenimiento, almacenamiento y actualización tecnológica periódica.
Sheinbaum indicó que su administración hizo el análisis abierto sobre esta alternativa y afirmó que las autoridades evaluaron de manera integral los beneficios y riesgos antes de definir su alcance dentro del proyecto de reforma electoral que enviará al Congreso.
La mandataria enfatizó que cualquier modificación al sistema electoral deberá garantizar certeza, transparencia y confianza ciudadana, por lo que la discusión sobre herramientas tecnológicas se integró en un diagnóstico más amplio sobre organización de comicios y mecanismos de participación directa.




