Tiroteo, muerte e impunidad; Alito dobla a exlíderes del PRI

Abrazos no, balazos.

Ayer fue un día especialmente violento.

Un enfrentamiento en Texcaltitlán, Estado de México, entre pistoleros presuntamente

de La Familia Michoacana y ministeriales terminó con saldo de once malandros muertos, siete heridos -tres de ellos policías- y diez detenidos.
La Marina, el Ejército y la Guardia Nacional acudieron en apoyo de los policías mexiquenses.
Y el saldo fue a favor de la ley.
Mientras, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, un grupo armado se paseó
impunemente por la ciudad.
Los Motonetos, les llaman. Portaban armas de uso exclusivo del Ejército y las Fuerzas
Armadas. Rifles, metralletas, fusiles. Pero no se preocupe, todos están a salvo.

Afortunadamente, porque también son humanos y deben ser protegidos por la policía,

por el Ejército, por la Marina y por los policías estatales y municipales.
Ese es el México real, no el que se pinta todas las mañanas en Palacio Nacional.
No el que creen los leales a Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y a Andrés
Manuel López Obrador.
El que les cuentan cada amanecer.

SE QUEDA ALITO

La reunión entre ex presidentes del Partido Revolucionario
Institucional (PRI) y el actual líder, Alejandro Moreno Cárdenas, no fue lo que decían
los agoreros del desastre.
Ahí estaban Beatriz Paredes Rangel, Dulce María Sauri Riancho, Claudia Ruiz
Massieu Salinas y Carolina Monroy del Mazo.
También Manlio Fabio Beltrones Rivera, César Camacho Quiroz, Pedro Joaquín
Coldwell, Humberto Roque Villanueva y Roberto Madrazo Pintado.
Alito, como le llaman, dijo que fue un buen encuentro en el que se acordó trabajar por la
unidad del partido rumbo a las elecciones de 2023 en Coahuila y Estado de México y la
presidencial de 2024.

POR FIN VACUNAN A LOS NIÑOS
-A mis nietos no los vacuno, dijo el secretario de Salud, Jorge Alcocer Villanueva,
hace unos meses.

Cuando los padres de los niños exigían vacunas para éstos.
Hugo López-Gatell Ramírez siempre aseguró que no servía de nada aplicar el
biológico a los menores de edad porque su riesgo de muerte es muy bajo, salvo que
padezcan alguna comorbilidad.
Así, 700 mil muertos y dos años después, Andrés Manuel decidió, por fin, que los
vacunen contra Covid-19.
¡Ah, eso sí!, cuando, dice él, ya no hay muertos.

Uno al día en promedio, que “por supuesto” duelen.

Pero seguramente le han dado otros datos, porque el reporte que revivió

la propia Secretaría de Salud la semana pasada, ha informado de entre diez y treinta muertos diarios.

Vámonos:

Dice Adán Augusto López Hernández que no se violó ninguna ley en el
mitin-lanzamiento de Morena y sus principales corcholatas el domingo en Toluca,
Estado de México.
Sí, los tiempos del Señor son precisos.
                                           amontoya@ova.com.mx                                @albermontmex