La marioneta es la única que “toca” el lienzo; Víctor dirige el proceso como un performance. Cada cuadro es resultado de una coreografía: pintura, baile y teatro en uno solo
Arte en movimiento: pinceles con alma de títere
La marioneta es la única que “toca” el lienzo; Víctor dirige el proceso como un performance. Cada cuadro es resultado de una coreografía: pintura, baile y teatro en uno solo
Foto: Aracely Martínez 
Foto: Aracely Martínez
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Foto: Araceli Martínez
Foto: Aracely Martínez
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