Con el pie derecho

Lenny Kravitz no pudo tener mejor inicio de gira latinoamericana que en México, en donde más de 15 mil almas corearon y roquearon sus éxitos saldando una década de ausencia; La Gusana Ciega, buen telonero 

Luego de 10 años sin visitar nuestro país, Lenny Kravitz eligió arrancar aquí su gira por Latinoamérica y reunió a sus fanáticos, la mayoría de más de 35 años de edad, por lo que la nostalgia sería un ingrediente importante en su show.

La Arena Ciudad de México recibió a miles de seguidores del músico estadounidense la noche del viernes 13, para ellos la mala suerte no existió, era su día, el reencuentro con su ídolo, creador de clásicos como It ain’t over til it’s over, Again, Believe y Are you gonna go my way.

Pero antes del platillo principal, La Gusana Ciega mantuvo cantando a los asistentes. Muy atrás quedaron los años en que el público hacía pasar malos ratos a los abridores.

Con No puedo verte, San Miguel, Tornasol, Ella Estrella, entre otros clásicos de la banda formada en los años 90, Daniel Gutiérrez y compañía  mostraron en 30 minutos que su presencia sigue siendo importante, pues el foro prácticamente ya estaba al 70% de su capacidad para verlos y esperar a Lenny.

El ejército de fans se vistió principalmente de mezclilla, chamarras de piel, tenis y camisetas negras. También hubo Godínez recién desempacados de sus oficinas en viernes de quincena y algunos juniors, pero la multitud no pudo opacar la presencia de algunos dobles de Lenny Kravitz, con sus afro, gafas oscuras y pantalones ajustados.

Impacientes, con chela en mano y Angie, el clásico de los Rolling Stones sonando de fondo, esperaban por el cantante, entre ellos “un alma vieja”, como la mamá de Luis lo describe.

Él es un niño de 10 años a quien “le gustan bandas de los años 80 y 90”, dice la señora, quien no sufrió para buscar a alguien que le cuidara a su “bendición”, mientras ella se iba a recordar viejos tiempos con la música de Kravitz, pues ambos la disfrutan.

Poco después de las 10 de la noche, el estruendo de la multitud despertó cuando se apagaron las luces y apareció la figura de Lenny Kravitz con su guitarra colgada y el puño arriba, arrancando suspiros y los gritos de la mujeres.

“!Mexico!” gritó mientras ya sonaba el primer track de la noche, Fly away, a la cual le siguió American Woman, su cocer a The Who.

Una de las sorpresas de la noche fue ver como bajista de Lenny a la virtuosa Gail Ann Dorsey, quien ha participado con leyendas como el grupo Tears for Fears y con David Bowie.

Uno de los grandes momentos fue cuando gritó: “ayúdenme a cantar”, para ejecutar el primer gran clásico en su carrera, It ain’t over til it’s over, en espera de todo el arsenal de que ya ha generado su carrera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *