Estados del país tienen finanzas sanas y deuda sostenible: INDETEC

Sin embargo, el 85% de los recursos de estados y municipios se destina al pago de nómina y no a inversión en infraestructura



Las entidades federativas del país mantienen finanzas públicas sanas y niveles de deuda sostenibles, lo que les permite contar con márgenes sólidos para impulsar la inversión productiva y fortalecer el desarrollo regional, afirmó José Luis Lima Franco, director general del Instituto para el Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas (INDETEC).

LEE ADEMÁS: Sheinbaum propone a Coca-Cola usar más azúcar mexicana en refrescos

Ello, con base en el Semáforo de Alertas de la Secretaría de Hacienda, los 32 estados se ubican en color verde, lo que confirma que el endeudamiento subnacional se mantiene en parámetros sostenibles.

Al participar en un podcast de Grupo Financiero Banorte, subrayó que esta solidez financiera representa una oportunidad estratégica para que estados y municipios complementen la inversión federal en infraestructura y capitalicen el contexto de relocalización de cadenas productivas y nearshoring.

Aseveró que este resultado “es consecuencia de una política de prudencia financiera reforzada tras la entrada en vigor, hace diez años, de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, la cual fortaleció los controles sobre la contratación de deuda y promovió un proceso de desendeudamiento gradual, acompañado de mejoras en las calificaciones crediticias otorgadas por agencias evaluadoras”.

Lima Franco destacó que esta estabilidad se presenta en un momento clave para el país, marcado por la oportunidad de atraer capital productivo.

Y, en este contexto, consideró que los gobiernos locales pueden potenciar su competitividad mediante la inversión en infraestructura estratégica, como parques industriales, conectividad, movilidad e infraestructura hídrica y energética, en coordinación con la Federación.

Observó que, si bien la principal fortaleza de los gobiernos subnacionales es su disciplina financiera, el reto estructural persiste en la rigidez del gasto, toda vez que entre 80% y 85% de los presupuestos estatales y municipales se destina a nómina y compromisos recurrentes, lo que reduce el margen para canalizar mayores recursos a inversión pública.

Por lo que subrayó, que un uso responsable del financiamiento, enfocado en proyectos productivos con efecto multiplicador, puede contribuir al crecimiento económico y la generación de empleo.