Indígenas manifiestan su fe a San Caralampio en estado mexicano de Chiapas

Comitán de Domínguez (México), 10 feb (EFE).- Alrededor de unos 2.000 indígenas tojolabales salieron este jueves a manifestar su fe por las calles del municipio mexicano de Comitán, en el suroriental estado mexicano de Chiapas, donde veneraron la imagen de San Caralampio y su principal petición fue que traiga salud a los enfermos que ha provocado la pandemia.

La procesión ocurrió a un mes de que se cumplan dos años de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la pandemia de la covid-19.

Este día, personas de diferentes partes de Chiapas, entre ellas de 15 comunidades indígenas, arribaron al municipio de Comitán cargando flores y velas hasta el templo del santo, donde pidieron por los enfermos que se encuentran en situación difícil por la pandemia.

El santo ha sido venerado por los indígenas tojolabales por más de 170 años y sus milagros se han difundido de manera oral entre las comunidades y de pueblo en pueblo.

“La leyenda cuenta que la imagen de San Caralampio estaba ubicada en un rancho y sus habitantes fueron los únicos que se salvaron de la peste del cólera y viruela”, dijo a Efe la investigadora y documentalista Luz del Alba Velasco.

“Los tojolabales lo festejan y para ello realizan un recorrido desde los tres puntos sagrados y llegan hasta su iglesia”, señaló.

La investigadora dijo que entre los indígenas es ampliamente venerado y es sacado de su iglesia para cumplir algunas peticiones.

“Cuando no llueve, lo sacan del templo para que llueva y cuando llueve demasiado le piden que deje de llover. Otras peticiones que le hacen son la cura de enfermedades y ahora que estamos en esto de los contagios, una especie de peste, pues son mayores las peticiones”, expuso.

Según archivos locales, la llegada del santo a Comitán ocurrió en 1850 cuando un soldado cubano de apellido Otero traía consigo la novena de este mártir de Cristo, pero fue hasta 1862 cuando se estableció la fiesta en su honor.

La festividad reúne a miles de personas que vienen de diferentes partes del estado y del municipio y se hacen acompañar con música de tamborileros y pitos, además de diablos bailarines.

Este jueves, el recorrido comenzó en el Chumish, nombre del árbol que marca el sitio de partida, y cientos de personas que hicieron el recorrido, tanto a caballo como a pie, llegaron con flores para cubrir el atrio del templo.

Convencida de su fe, Dolores Vázquez Méndez, indígena tojolabal, contó a Efe que al igual que todos los años, personas de su comunidad llegaron a la festividad para acompañar a los mayordomos y se unieron en oración para el bien del pueblo.

“San Caralampio es milagroso, le pedimos que haya este año lluvia para las milpas y que en estos tiempos nos dé fuerza porque la situación está muy difícil”, expresó.

A diferencia de otros años, en este 2022 fueron pocos los fieles que acompañaron al santo por las calles debido a la pandemia y solo las comunidades cercanas acudieron la caminata de uno cuatros kilómetros, en la que los asistentes dejaron sentir que la tradición se conserva.

“Nosotros le pedimos que nos bendiga para seguir trabajando, para que la lluvia caiga este año para nuestros campos y que haga el milagro de eliminar las enfermedades que ahora estamos pasando, eso le pedimos a San Caralampio”, dijo a Efe Mercedes García Morales, encargada de las banderas sagradas de cada comunidad tojolabal. EFE