La Delfina del señor presidente

La formalización del relevo en la Secretaría de Educación Pública no solo implica el cambio de estafeta entre titulares. Parece más bien el arranque de una nueva narrativa hacia un sistema educativo que transita por un momento clave en la definición de su rumbo. El perfil que aporta la nueva secretaria, Delfina Gómez, podría traer la oportunidad de consolidación ideológica del proyecto que para la educación ha perfeccionado el gobierno federal a partir de la sepultura que con pocos honores se le diera a la reforma educativa del 2013. Con este paso, se deja atrás la labor de un secretario que durante un par de años pudo gestionar los cimientos de un cambio, además de administrar con enormes dificultades el tan complejo problema del cierre educativo obligado por la pandemia. Esteban Moctezuma deja un sistema apuntalado por una sólida cercanía con el magisterio. Corresponde ahora empatar condiciones suficientes para la apertura escolar, y proponer un nuevo esquema integral acorde a las condiciones actuales del sector. La secretaria Gómez Álvarez, figura forjada en la batalla cotidiana del aula, quizá sea el eslabón correcto en la cadena que la 4T pretende afianzarse en lo que a la educación respecta. Es sumamente probable que, para el proyecto visualizado por el presidente, sea pertinente un perfil que propone su actuación en base a la problemática del día a día en escuelas, así como la mayor cercanía a contenidos populares y contrarios a cualquier viso de neoliberalismo o educación gerencial. Porque parecería que aún prevalece en parte del magisterio la sensación de un escenario incompleto ante el prometido viraje. No se ha desterrado la idea del corporativismo empresarial dentro del sistema para lo cual la Maestra puede ser aquella que concrete el rumbo que desde la contra reforma se estableció como nuevo ideario educativo. Sin embargo, el contexto apremia desde otro sentido más poderoso que afianzar un apoyo político desde el magisterio. La crisis que se agrava con cada día que transcurre sin que los alumnos regresen a las aulas, define una agenda de temas a atender que serán una permanente presión para la recién nombrada secretaria. Es necesario generar de inmediato el esquema que abata el lamentable rezago educativo que ya sufren los estudiantes, es urgente preparar la infraestructura educativa idónea para cumplir con las condiciones sanitarias requeridas y es impostergable la capacitación a los docentes para una nueva enseñanza integral. Los centros de enseñanza, los docentes, las autoridades educativas y los alumnos en conjunto no serán los mismos después de más de un año de ausencia. Habrá que trazar una ruta diagnóstica real que considere nuevos factores derivados de la pandemia, que incluso deben incluir para muchos la atención de recientes trabas para el aprendizaje, y la atención de problemas de salud mental en alumnos y maestros, que se avecinan como consecuencia de un episodio que ha dejado estigmas de hondo calado en la totalidad del país. Un factor importante que se debe ponderar en el nuevo sistema educativo, serán las tasas de deserción escolar, así como la migración del sistema de escuelas privadas hacia la educación pública. En este punto, la Asociación Nacional de Escuelas Privadas ha establecido que cerca de 2.3 millones de estudiantes se han mudado hacia la escuela pública, situación que pone en tensión al estado ya que es previsible una sobre saturación en las aulas en donde, en muchos de los casos, ya se rebasaba un número considerable de alumnos en espacios confinados. En un México donde la deserción escolar en la escuela pública ha aumentado hasta en un 40%, y en donde, con datos de la ANEP, han cerrado 20 mil escuelas privadas, no hay tiempo para otra cosa más que para recuperar el terreno perdido. Ojalá que nos ciñamos a ello sin otras tentaciones. El cambio en la nueva titularidad de la Secretaría de Educación viene a romper un perfil establecido en momentos distintos; secretarios con amplia preparación y credenciales como Esteban Moctezuma, quien detenta una larga trayectoria con sólida preparación de posgrado en la Universidad de Cambridge, Otto Granados con credenciales de la Universidad de Harvard y Aurelio Nuño quien fuera educado en Oxford, dejan su aportación a una mujer con mayores credenciales y méritos en el trabajo de cercanía con las escuelas y las aulas. Por el bien de México en conjunto, esperemos que ese conocimiento y aportación sobre el día a día venga a proponer soluciones en la emergencia que se revistan mayormente en la objetividad, y se alejen subrayadamente de la conveniente ideología.