Demasiado escenario para un partido que se quedó muy por debajo de las expectativas. En la reinauguración del Estadio Banorte, México y Portugal empataron 0-0, por lo que la afición reprobó al equipo nacional por su falta de futbol.
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El Mundial está cada vez más cerca y a esta escuadra mexicana le sigue faltando nivel para competir ante rivales importantes, evidenciando carencias cada vez que enfrenta a selecciones de peso.
Además de la vuelta del Tri a su casa, enfrentar a Portugal, uno de los equipos más fuertes rumbo al Mundial, representaba un examen de altísimo grado de dificultad.
La Selección Mexicana dirigida por Javier Aguirre llegaba con triunfos ante Islandia, Bolivia y Panamá, pero ninguno con la exigencia del rival europeo.
El Vasco sorprendió con su once inicial, al incluir a Álvaro Fidalgo, Obed Vargas y Brian Gutiérrez, apostando por una alineación poco habitual.
México salió con Raúl Rangel en portería, con César Montes y Johan Vásquez en la central, mientras que el ataque fue liderado por Raúl Jiménez, acompañado por Roberto Alvarado y Brian Gutiérrez.
Como era de esperarse, el Tri inició con intensidad, pero Portugal tomó el control del partido con el paso de los minutos y generó las opciones más claras.
Los lusitanos estuvieron más cerca de abrir el marcador, con un tiro al poste de Gonçalo Ramos y otra jugada clara dentro del área.
Del lado mexicano, Álvaro Fidalgo destacó en su debut como titular, mostrándose participativo y con intención ofensiva, aunque sin concretar.
Uno de los problemas del equipo fue la fragilidad defensiva, con errores que pudieron costar caro ante un rival de mayor jerarquía.
Para el segundo tiempo, Javier Aguirre movió su ofensiva en busca del triunfo, destacando el ingreso de Julián Quiñones y Germán Berterame, aunque sin gran impacto.
También ingresó el joven Armando González, quien estuvo cerca del gol al minuto 80 con un cabezazo que pasó apenas desviado, generando ilusión en la afición.
En general, fue una actuación de regular a mala del conjunto mexicano, incapaz de aprovechar un escenario como el Estadio Azteca ante una Portugal que tampoco brilló.
El partido terminó en un insípido 0-0, dejando más dudas que certezas para el técnico nacional rumbo al Mundial.
El encuentro cerró con chiflidos de la afición, grito homofóbico y hasta “oles” a favor de Portugal, reflejando el descontento en las gradas.
La Selección Mexicana viajará a Chicago para enfrentar a Bélgica en el Soldier Field, en otro duelo de alto grado de dificultad.




