Nadie vacunará, sólo yo: Gatell; superdelegados controlarán estados

La vacuna contra Covid-19 se ha convertido en un botín político.
Los gobernadores dicen querer ayudar y piden licencia para comprarla y aplicarla a su pueblo, a sus gobernados… a sus votantes.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador primero les da esperanzas, luego largas y, finalmente, los batea:
No pueden comprar la vacuna ni aplicarla, porque aquí en México nadie, más que el gobierno federal puede tenerla, decidir una estrategia, distribuirla y aplicarla a sus gobernados… a sus votantes.
¿Lo ve?
Uso político de la vacuna.
No olvide que en junio será la elección más grande en la historia de México, en la que estarán en juego quince gubernaturas, congresos estatales, presidencias municipales, regidurías y, principalmente, la Cámara de Diputados federal.
Y que de esa elección depende el futuro de México.
No, no es exageración.
Para Andrés Manuel significa la continuidad de su gobierno, golpeado y disminuido por sus errores y rematado por la epidemia de Covid-19, que nomás no se ve por dónde termine, se dome y se aplane la curva.
Ayer se dio la cifra más alta hasta ahora: mil 803 muertes y más de 22 mil casos. Una tragedia.
De mantener la mayoría en la Cámara, donde hoy reúne pateando un bote la mayoría calificada, necesaria para las reformas constitucionales, con los partidos rémoras como el Verde, Encuentro Social, PT, y anexas, la segunda parte de su administración será menos complicada.
¡Ah, pero de fracasar, si el TUMOR (Todos Unidos Contra Morena), como le llama Mario Delgado Carrillo, líder morenista, logra arrebatarles la mayoría simple y, en consecuencia, la calificada, entonces el gobierno lopezobradorista vivirá una pesadilla en los últimos tres años.
Para la oposición, unida en la alianza PRI-PAN y PRD, significa respirar, sacudirse la bota de Morena que ha tenido en el cuello estos dos años.
Equilibrio, le llaman los analistas y expertos en asuntos de Estado y gobierno.
Los gobernadores se reunieron ayer con Olga Sánchez Cordero, que cobra pero no opera como secretaria de Gobernación; con el secretario de Salud, Jorge Alcocer, y el subsecretario estrella, Hugo López-Gatell, quienes les dijeron que nel, que no podrán tener acceso a la vacuna y que sólo el gobierno federal lo hará.
Por la noche, López-Gatell dijo en Palacio Nacional que si cada estado comienza a vacunar y a decidir un plan de acuerdo con su proyecto, entonces esto será un desastre… más del que ya es.
– Desde el punto de vista técnico, el lineamiento es recomendar que eso no se haga porque entonces cada quien va por la suya y entonces no hablamos de una estrategia de Estado, dijo en la nocturna.

Se diseñó un plan estratégico “que se piensa para un país”, como ha sido siempre, y para lograrlo se necesita tener existencias de vacunas y usarlas coordinadamente, afirmó.
Lo cierto es que Andrés Manuel ha armado una ruta electoral, en la que nadie más que el gobierno federal debe ser visto como el proveedor, como el salvador, como el héroe y a quien los gobernados deben estar agradecidos por, literalmente, salvarlos de la muerte aplicándoles la vacuna.
Sabe que, tal como sucedió con su ex amigo Donald Trump, su gobierno no se encuentra en el mejor momento por la fallida estrategia contra el coronavirus y que la vacuna no sólo puede salvar millones de vidas, sino también a él.
Por eso no quiere que nadie más participe.
Ni siquiera la iniciativa privada, aunque haya dicho hace más de un mes que estaría de acuerdo en que se vendiera a empresarios y que éstos la comercializaran.
Eso es imposible aquí y en China – literal – , porque los laboratorios que las producen sólo tratan en estos momentos con los gobiernos de cada país.
Por si fuera poco, en cada estado habrá un súper delegado –igualito a lo que hizo para controlar a los gobernadores y de donde salieron ya al menos cinco candidatos a gobernador para junio – que definirán cómo operarán esas diez mil brigadas integradas por cuatro “servidores de la nación”, soldados o marinos y anexados.
Para rematar, ayer López Obrador anunció que se adelantarán los pagos de pensiones y becas, “porque en tiempo de elecciones no se puede hacer”.
San Luis Potosí
En San Luis Potosí, la ex secretaria de Salud, Mónica Rangel Martínez, parece la única que puede enfrentar de tú a tú a Octavio Pedroza, quien se perfila como candidato del TUMOR, integrado por PRI, PRD y PAN (su casa real) o alianza federalista, para pelear la gubernatura.
Rangel Martínez tiene a su favor que ha mantenido a San Luis Potosí lejos del semáforo rojo y que el combate a la Covid-19 ha sido exitoso.

La ex funcionaria del gobierno estatal tiene la simpatía de los potosinos y eso es clave para un candidato.
Mario Delgado, el líder morenista, tiene la opción a la mano.

Vámonos: Pobre Metro. Sin mantenimiento, con piezas de segunda mano y ahora con aguas negras.
-Sí, pero el PRI robó más.
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