¡No señor general!

PEDRO PEÑALOZA

“Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados, pero todo tiene un límite”.

Gustavo Díaz Ordaz

Usted, titular de la Defensa Nacional, ciudadano Cresencio Sandoval, no tiene ninguna facultad legal para señalar, con dedo flamígero y voz amenazante, como lo hizo el pasado 13 de septiembre: “debemos discernir de aquellos que con comentarios tendenciosos, generados por sus intereses y ambiciones personales antes que los nacionales, pretenden apartar a las Fuerzas Armadas de la confianza y respeto que deposita la ciudadanía”.

No, usted tiene obligaciones explícitas señaladas en  la Constitución General de la República. ¡No, secretario! En México, hasta ahora, existe libertad para opinar de los asuntos públicos sin ninguna restricción, como lo garantiza la Carta Magna y usted no puede satanizar a las voces que cuestionen el comportamiento de los servidores públicos como usted, que dependen del salario que proviene de los impuestos que la mayoría trasladamos a la Secretaría de Hacienda.

No, ciudadano Sandoval, el país no es un cuartel integrado por batallones y pelotones regidos por la disciplina militar, donde puede ordenar un comportamiento castrense. Si usted cree que puede leer un discurso de tufo diazordacista de manera impune, está equivocado. Quizá, lo hace motivado por el poder que le ha trasladado su jefe, al sumarle bajo su mando aproximadamente 115 mil integrantes de la Guardia Nacional.

Tal vez, está envalentonado por los millonarios recursos de los que ahora goza por las diversas actividades extramilitares y el voluminoso presupuesto público que les han asignado.

Ahora bien, si usted  desea participar en el debate político y partidista, renuncie y afiliarse al partido que defiende y hasta se puede postular a un cargo de elección popular. Usted decide. Por supuesto, nadie debería ser ingenuo, su texto fue aprobado por su jefe y, quizá, hasta elaborado en Palacio Nacional por algún escribano. El señor de Tabasco no puede ni sabe gobernar sin ustedes.

Les ha dado inmunidad e impunidad y para legitimar tiene a la CNDH, un pequeño engendro que hace lo que diga el presidente. Y de ello se aprovecha.

Usted y la élite que lo acompaña caminan ufanos. Hoy se frotan las manos.

En cualquier caso, la ratificación de Morena en la elección de 2024 los dejaría seguir disfrutando de su participación en las decisiones políticas, junto con los dueños del dinero y posiblemente con un sector del narco. Pero, que le quede claro general, México no es un campo militar, aunque usted y AMLO lo vean así.

La lucha del movimiento de 1968 se resistió a ello. Las bayonetas nunca son suficientes para detener los argumentos y los derechos constitucionales.

@pedro_penaloz

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