Periodistas conservadores, fifís y la libertad de expresión; hay TUMOR

Desde que Andrés Manuel López Obrador ganó las elecciones de 2018 se declaró contrario a los medios de comunicación tradicionales y se pronunció a favor de l modernidad, de lo actual, de la tecnología.

De las benditas redes sociales, a las que atribuye su éxito, su triunfo, porque los otros jamás le dieron oportunidad, dice, de aparecer. Lo tenían bloqueado.

Y ese sentimiento revanchista lo ha llevado a criticar y a exhibir a los medios de comunicación y a los periodistas y comunicadores que considera adversarios.

Conservadores, chayoteros y fifís, les llama.

Y los exhibe cuando quiere, cuando se le antoja.

Lo sucedido ayer con Joaquín López-Dóriga en la conferencia de Palacio Nacional supera todo.

Fue cuando le preguntaron si suspendería su gira por la Ciudad de México, anunciada desde la semana pasada pese a que se estaba en alerta y emergencia por Covid-19 y, luego, en semáforo rojo cuando ya fue imposible evitarlo.

O esconderlo, como publicó el diario The New York Times el lunes, y como se lo he dicho en diversas entregas en esta columna. Se pretendió evitar más daño a la devastada economía en la capital del país, a costa de más contagios, hospitalizaciones y muertes.

Y así como ha acusado a periodistas, columnistas y medios de comunicación de ser voceros de la derecha y de quienes añoran los 78 años del PRI y 12 del PAN, Andrés Manuel se ha dedicado a aplaudir y a destacar a aquellos afines a su movimiento y a su gobierno.

-No voy a salir, vamos a suspender esa gira por la ciudad para evitar que haya una aglomeración o que se reúna mucha gente y que pueda haber contagio. También para no darle motivo a los conservadores y a la prensa fifí, para cuestionarnos, porque no les gusta nada de lo que hacemos.

Porque es como una caricatura que vi ayer de Hernández, ¿por qué no la pones?, que es buenísima: ‘¡AMLO malote, regrésame el chayote!’

Ya, quítenla.

Entonces, bueno, hay libertad, ¿verdad? Esto no es ningún insulto, pero hay libertad, tanto de cuestionamiento, de crítica, como para el ejercicio de la réplica. ¡Que viva la libertad!, dijo.

La caricatura muestra a Joaquín.

Y esto no es una defensa del veterano periodista y columnista, cercano ciertamente siempre al poder.

No, es un llamado a Andrés Manuel a respetar la investidura presidencial, como lo dijo cuando se negó a recibir a la Caravana por la Paz de los LeBaron y Sicilia tras la matanza de Bavispe, Sonora, y envió a Olga Sánchez Cordero y a Alfonso Durazo en su lugar.

O a los gobernadores panistas.

La libertad de expresión y el derecho a opinar y a manifestar ideas y posiciones y, sobre todo, a señalar lo que se hace mal y bien, por supuesto, está plasmado en la Constitución.

Y debe respetarse.

Los funcionarios, los políticos, están para servir a sus gobernados, a los ciudadanos y en el ejercicio de gobierno a aceptar las críticas y los señalamientos.

Nadie tiene la verdad absoluta, nadie.

Citando de nuevo a Andrés Manuel:

Si no quieren ver fantasmas, que no salgan de noche.

Por supuesto, el presidente también tiene derecho a manifestar sus ideas, a fijar su posición.

Y eso hace Andrés Manuel todas las mañanas desde Palacio Nacional.

Esa figura presidencial lejana, acartonada e inalcanzable poco a poco ha cambiado. Desde Vicente Fox Quesada, pasando por Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y, hoy, Andrés Manuel López Obrador.

Y qué bueno que así sea.

“Entonces, bueno, hay libertad, ¿verdad? Esto no es ningún insulto, pero hay libertad, tanto de cuestionamiento, de crítica, como para el ejercicio de la réplica. ¡Que viva la libertad!”.

Lo dijo Andrés Manuel.

 

Ya se armó el TUMOR

Pese a que se dudaba que se concretara por las vedettes que hay en todos los partidos, PAN, PRI y lo que queda del PRD formalizaron ayer la alianza para enfrentar a Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la elección intermedia de 2021.

TUMOR le llaman.

Y sí, es Todos Unidos contra Morena (TUMOR).

Al estilo de aquel TUCOM (Todos Unidos Contra Madrazo) del PRI en 2006, cuando se robó la candidatura presidencial.

La Cámara de Diputados es el objetivo.

Y la mayoría simple que hoy tiene Morena de calle y calificada, con sus rémoras, como Encuentro Social, el Verde, que no es verde ni ecologista ni, mucho menos, de México, así como el PT del nefasto y prepotente Gerardo Fernández Noroña, que trabaja con la izquierda pero cobra con la derecha.

(No hay que olvidar que, al estilo de Fidel Castro, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales et al defiende la camioneta Audi de más de un millón de pesos que posee, porque la compró con dinero producto de su trabajo).

Si consiguen llegar con el acuerdo a las boletas, sí meterán un susto a Morena y a su redimido líder Mario Delgado Carrillo, ex integrante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del PT, quien los calificó de tumor, producto de la corrupción y de la búsqueda del poder por el poder.

Ricardo Monreal, coordinador de los senadores morenos, también reprobó la fusión.

 

Vámonos: La noticia me sacudió. Juan Bustillos Orozco fue mi jefe y mi amigo. Lo conocí en Ovaciones. Gran periodista, mejor persona. Murió el lunes. Descanse en paz. Abrazo a Juan Ramón, Juan Francisco, Juan José y a toda su familia.

 

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