¿Qué busca AMLO con sus bravatas?

BENJAMÍN GONZÁLEZ ROARO

El Presidente volvió a usar la frase “Uy que miedo, mira cómo tiemblo”, en esta ocasión para responder a la solicitud de consultas de Estados Unidos y Canadá para revisar el cumplimiento del TMEC.

Vuelve a usar la frase porque, como se filtró hace tiempo, fue la misma que utilizo cuando reunió a su equipo cercano con el propósito de conocer sus puntos de vista, una tarde antes de dar a conocer que cancelaría la construcción del NAIM. Algunos de ellos, como Carlos Urzua, creyendo que de verdad les estaba pidiendo su opinión, se atrevían a decirle las consecuencias adversas para la economía si se tomaba esa decisión. Cuando tocó el turno a Alfonso Romo, éste le recordó que, durante la campaña, se había hecho el compromiso con el sector empresarial de respetar la obra y más aún la baja en las notas crediticias que podrían aplicarse al país por parte de las firmas calificadoras. El presidente extendiendo y agitando la mano respondió: “uy que miedo, mira cómo tiemblo”. Después de esto nadie más se atrevió a dar un punto de vista diferente a la decisión que ya había tomado López.

No sabemos cuántas veces más ha respondido con esa frase a sus colaboradores, sin embargo, en esta ocasión, no lo hizo para acallar opiniones de sus empleados, lo hizo ante los dos países con los que tenemos las relaciones comerciales más extensas, en respuesta a la petición del mecanismo contemplado en el TMEC para aclarar incumplimientos llamado consulta.

El llamado a consulta obliga al gobierno mexicano a iniciar reuniones con sus contrapartes para analizar las demandas a más tardar el próximo 20 de agosto. Parece de lo más absurdo este tipo de baladronadas, si consideramos que un conflicto legal nos puede costar en nuevos aranceles hasta 30,000.00 millones de dólares según cálculos hechos por Bloomberg, cifra que equivale al costo de la refinería de Dos Bocas y el AIFA juntos.

Conviene recordar cómo se “doblaron” AMLO y Ebrard, según palabras de Trump, cuando éste amenazo con imponer unilateralmente aranceles a nuestras exportaciones. De inmediato se usó a la Guardia Nacional para detener los flujos migratorios procedentes de Centroamérica. Fue tal el afán de cumplir esta instrucción, que hubo violaciones a los Derechos Humanos por parte de nuestras policías. Ahí quedaron para la historia las crónicas e imágenes que fueron arduamente criticadas por los propios correligionarios de López como Porfirio Muñoz.

Mas allá del tema arancelario, tenemos otros frentes que deberíamos considerar como el envío de remesas de nuestros paisanos al país. Como nunca en la historia están entrando divisas de esta actividad, gracias a los apoyos que dio el gobierno de Biden a la población para superar la crisis derivada de la pandemia. Para este año se han proyectado más de 50,000.00 millones de dólares. Es esta entrada de capital junto con la actividad exportadora lo que ha permitido la relativa estabilidad de la paridad del peso respecto al dólar. Ya se escuchan voces en USA que opinan deben ser gravadas las remesas como respuesta a los incumplimientos de México. Si a eso le sumamos la perdida de utilidades por los nuevos aranceles, más la disminución de exportaciones por pérdida de confianza en el país, es seguro que tendríamos una devaluación del peso.

Para complicar más el panorama recientemente un juzgado federal de Dakota del Norte designó al Cártel de Juárez como una organización terrorista por el asesinato de 9 personas de las familias LeBarón y Langford en noviembre de 2019. Esta decisión judicial es un paso para que agentes de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos operen abiertamente en México. Es también una confirmación para pueblo y gobierno americano de que sí hay terrorismo en México.

¿Qué busca AMLO con sus bravatas? Si como lo reconoció Jesús Seade, negociador de López en el TMEC, el presidente siempre estuvo al tanto de que el sector energético estaba incluido en el documento que se firmó y que además no era su propósito cambiar la Constitución, si como lo hemos expuesto aquí arriba las consecuencias para el país serian desastrosas, ¿porque ahora sale con sus histriónicos llamados a defender la Patria?.

Puede haber muchas hipótesis, me atrevo a ensayar dos, la primera ya la había expuesto en un artículo anterior, López utiliza la relación con USA para generar un ambiente que le permita extender su mandato, cancelando las elecciones, apelando causas graves que amenazan nuestra Soberanía. En este escenario al mandatario le convendría, según sus cálculos, expresiones públicas de algunos sectores en Estados Unidos que demanden fuertes sanciones económicas a nuestro país por violaciones comerciales o amenazas de una intervención directa por considerar que los carteles de la droga son organizaciones terroristas que vulneran la seguridad pública de los Estados Unidos.

Otra posibilidad, es que el presidente conoce que hay expedientes en Estados Unidos que lo pueden relacionar con organizaciones criminales en México y qué está huyendo hacia adelante, es decir, anticipándose a cualquier hecho o denuncia que lo inculpe. Por lo que está buscando dejar antecedentes que le permitan argumentar que es una reacción del gobierno americano a su “patriotismo”. En cualquier caso, quien estará pagando los platos rotos por las acciones de AMLO será el pueblo mexicano. Ojalá me equivoque.

Presidente de la Academia Mexicana de Educación.