Rector de la UNAM advierte riesgos por polarización política

Leonardo Lomelí señaló que la falta de consensos en un entorno internacional complejo puede debilitar la estabilidad del país; planteó que la salud mental y la cohesión institucional son retos centrales para la universidad



Foto: Cuartoscuro

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, advirtió que el país enfrenta un momento complejo marcado por tensiones políticas internas y presiones internacionales, en el que la falta de acuerdos amplios puede traducirse en riesgos para la estabilidad institucional y económica.

TE PUEDE INTERESAR: CDMX desplegará más de 10 mil elementos y cerrará vialidades por partido México-Portugal

En entrevista, el rector planteó que uno de los principales desafíos radica en la fragmentación política y social, en un contexto donde México se aproxima a negociaciones relevantes como la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, al tiempo que enfrenta presiones externas de su principal socio económico.

Lomelí sostuvo que la historia nacional ofrece lecciones sobre la importancia de la unidad en escenarios adversos y recordó que figuras como Mariano Otero insistieron en la necesidad de construir acuerdos incluso en medio de diferencias políticas.

“Es normal que tengamos diferencias, pero hay que construir acuerdos en lo fundamental. Y lo fundamental es el sistema electoral. Se deben generar acuerdos que den estabilidad al país y permitan una competencia política en igualdad de condiciones”, señaló.

El rector consideró que impulsar reformas sin respaldo mayoritario puede generar contradicciones políticas, especialmente cuando provienen de gobiernos que llegaron al poder bajo reglas que ahora buscan modificar. Subrayó que la tradición mexicana ha privilegiado los acuerdos amplios en materia electoral, lo que ha permitido mantener la estabilidad democrática.

En el ámbito universitario, Lomelí abordó el tema de la seguridad, vinculándolo con un problema estructural de salud mental que se agravó tras la pandemia. Explicó que el confinamiento afectó especialmente a estudiantes, impactando su socialización y su adaptación al regreso a clases presenciales.

El rector afirmó que la universidad ha implementado medidas de control en accesos, particularmente en bachillerato, pero insistió en que el problema requiere una atención integral en salud mental. Indicó que no son hechos aislados, sino un fenómeno estructural que exige identificar a jóvenes en situación de vulnerabilidad.

En su visión de futuro, Lomelí expresó que busca consolidar una universidad más cohesionada, con planes de estudio actualizados y mayor incorporación de herramientas como la inteligencia artificial, sin alterar el marco de autonomía universitaria que ha regido a la institución por más de ocho décadas.