Se acaban Gatell y su doble discurso; Herrera no será capaz de decir no a Andrés Manuel

Hugo López-Gatell Ramírez se ha ido y su trabajo como zar anti Covid-19 quedará marcado en la historia por sus contradicciones, por s doble discurso y por su arrogancia.

Sus vespertinas en Palacio Nacional desaparecen a partir de mañana.

Argumenta que los casos y muertes por coronavirus van a la baja y que ya se ha agotado el formato. Como cualquier programa de televisión que pierde el rating y que ya nadie ve.

La decisión, abrupta cuando menos, se da coincidentemente después de que el martes se enfrascara en un debate con la periodista Peniley Ramírez, quien le cuestionó una y otra vez los criterios y la forma como fue avalada la vacuna CanSino, aplicada a millones de mexicanos, incluidos los maestros.

El subsecretario de Salud, como ha hecho por quince meses desde enero de 2020, no contestó lo que Ramírez le preguntaba. Cinco minutos y sólo dijo que Cofepris debe dar la información y que él no forma parte de ésta.

López-Gatell deja una información confusa, poco clara, de contradicciones y doble discurso.

Jamás se sabrá cuántos muertos por C-19 hay y habrá en México. La cifra oficial refiere 229 mil, pero al sumar la del propio gobierno, conseguida con base en actas de defunción, son 332 mil.

Ah, pero si la base son las proyecciones de matemáticos y actuarios, como Arturo Erdely, investigador de la FES Acatlán, de la UNAM, la cantidad es absolutamente escalofriante: 600 mil.

La frase “la fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio. En términos de una persona, de un individuo que pudiera contagiar a otros, el presidente tiene la misma probabilidad de contagiar que tiene usted o que tengo yo. Usted también hace recorridos, giras y está en la sociedad”, quedará ahí, como una muestra de su doble discurso, cuando Andrés Manuel se negaba a utilizar cubrebocas porque enviaba una señal de debilidad.

López-Gatell se contradijo incontables ocasiones cuando se le preguntaba sobre la utilidad del cubrebocas. Decía que no está comprobada su eficacia y al otro día salía utilizando uno.

El funcionario será recordado por el manejo de la epidemia, apostando a que se muera el que se tenga que morir para ahorrar en la compra de pruebas de detección del virus.

 

Aquella frase

“Vamos a suponer que tenemos una escuela de 1.000 niños y de repente de esos 1.000, un niño tiene la infección. Si yo cierro la escuela en ese momento voy a tener un efecto positivo porque estoy evitando que un niño contagie a 999 niños. Si yo en lugar de cerrar la escuela en ese momento, me espero a que la escuela tenga 10 niños infectados, puedo cerrar la escuela y esa medida aplicada a 10 contra 990 es más efectiva que si la cierro cuando es sólo uno contra 999”, también queda ahí, como una muestra de sus enredos.

-Este viernes tendríamos el fin de la vespertina. De la nocturna, por ahora. A lo mejor lo haremos desde la Secretaría de Salud.

La decisión se da cuando hay una señal muy clara de reducción, de estabilidad en todos los indicadores. La dinámica de la conferencia llega a su punto de saturación o agotamiento. La audiencia que nos sintoniza o ustedes mismos, pensamos que ahora necesitamos tener otros instrumentos, dijo ayer, se levantó y se fue.

 

No sabrá decir no

Arturo Herrera no es capaz de decir no a Andrés Manuel López Obrador.

Enviarlo como gobernador del Banco de México (Banxico) fue calificado ayer positivamente por todos los sectores. Hasta la oposición tuvo una buena opinión.

El tema es si será capaz de decir no a quien lo puso ahí, a su jefe, a su protector.

Cuando le pida un adelanto del remanente, como hizo con Alejandro Díaz de León, el actual gobernador, y cuando no exista éste.

¿Qué hará?

Eso es lo grave.

Y Ramírez de la O es una eminencia.

Ha sido cercano a López Obrador por décadas.

Va a Hacienda en lugar de Herrera.

 

¿Un sabotaje en la Línea 12?

Gerardo Fernández Noroña es un auténtico bufón.

Después de llorar cuando no pudo hacerse de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, ayer, ensoberbecido y arrogante, presumió el triunfo de Morena en las elecciones.

El que trabaja con la izquierda pero cobra con la derecha, que gusta de lo material y de los satisfactores del maldito capitalismo, como su inseparable agua Perrier,  y que bloquea en twitter a quien le critica, es un tapete presidencial.

Señalar que el derrumbe de la Línea 12 del Metro habría sido un sabotaje es, además de arriesgado, una irresponsabilidad. Que presente las pruebas o que se calle.

 

Vámonos: El PRI no es Judas, dice Dulce María Sauri Riancho.

Pues más les vale, porque están en las últimas.

 

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