Sheinbaum deslinda a Pemex del derrame en Veracruz

La contaminación por hidrocarburos en costas de Veracruz y Tabasco no salió de instalaciones de Pemex, sino de una embarcación privada.



La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el derrame de hidrocarburos que afectó playas y actividad pesquera en el sur de Veracruz y Tabasco no corresponde a Pemex, y sostuvo que la investigación apunta a un barco de una empresa privada como posible origen del combustible hallado en la franja costera.

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Desde Palacio Nacional, la mandataria respondió que “el derrame no fue de Pemex” y precisó que la indagatoria sigue abierta para determinar a la empresa responsable, al tiempo que advirtió que debía haber sanciones contra quien provocó la descarga de hidrocarburo en el Golfo de México.

Sheinbaum añadió que, aunque la fuente del contaminante no pertenece a la petrolera del Estado, Pemex participa en las tareas de limpieza y contención junto con Profepa, con el uso de sus equipos y mecanismos para retirar residuos impregnados de combustible en playas y zonas de marisma.

Las primeras manchas llegaron desde el 5 de marzo a puntos como Las Barrillas, en Coatzacoalcos, y Jicacal, en Pajapan, mientras pescadores y habitantes denunciaron daños a redes, afectaciones a la pesca y presencia de chapopote en distintos tramos del litoral del sur veracruzano.

En los días siguientes, autoridades estatales y federales ofrecieron versiones distintas sobre el origen del contaminante. Rocío Nahle primero señaló a un barco privado asentado en aguas de Tabasco y después admitió que la procedencia seguía bajo análisis de instancias federales y de la Secretaría de Marina.

Ese ajuste en el discurso oficial ocurrió mientras Semarnat y otras dependencias instalaron un centro de mando para coordinar acciones de contención, limpieza y monitoreo en costas de Veracruz y Tabasco, con apoyo de personal de Marina, Pemex, Profepa, ASEA y autoridades estatales.

La emergencia alcanzó al menos 39 localidades y cerca de 230 kilómetros de litoral, de acuerdo con reportes difundidos a mediados de marzo, en una franja donde comunidades pesqueras, prestadores de servicios turísticos y ambientalistas alertaron daños económicos y posibles efectos en fauna marina.

Entre esos reportes apareció el hallazgo de delfines muertos en playas veracruzanas y, después, una tortuga con rastros de hidrocarburo en Boca del Río, hechos que organizaciones ambientalistas pidieron investigar para determinar si existió relación directa con la contaminación registrada en el mar y la costa.

El gobierno federal informó el 13 de marzo que aún no identificaba el origen del contaminante, aunque ya desplegaba maniobras de contención y seguimiento, y esa postura contrastó con las afirmaciones preliminares emitidas desde Veracruz sobre la presunta responsabilidad de una embarcación privada.

Para el 15 de marzo, Semarnat reportó un avance general de 85 por ciento en la limpieza de playas, y tres días después la propia dependencia, a través de ASEA, actualizó el progreso a 88 por ciento y notificó la recolección de 94.7 toneladas de residuos impregnados con hidrocarburo en Veracruz y Tabasco.