La credencial de salud será el primer paso para construir un sistema universal que integrará infraestructura, personal y recursos de todas las instituciones públicas en una sola red nacional, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
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Durante la conferencia matutina, anunció un decreto presidencial para crear el servicio universal de salud, con el objetivo de que cualquier persona pueda atenderse en cualquier institución pública sin importar su afiliación.
La medida busca integrar al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y Pemex en una red única de atención, eliminando barreras en consultas, estudios y tratamientos.
El diagnóstico identifica una distribución desigual de recursos, con equipos e infraestructura subutilizados en algunos sistemas y saturación en otros.
El nuevo modelo permitirá compartir infraestructura y personal médico, reduciendo tiempos de traslado y espera, y aumentando la eficiencia del gasto público en salud.
El sistema funcionará con bases de datos compartidas (con autorización del paciente), para que cualquier médico acceda al expediente clínico sin reiniciar diagnósticos.
También incluirá una cámara de compensación financiera, para transferir recursos entre instituciones cuando un paciente sea atendido fuera de su sistema.
El proceso iniciará con la credencialización de más de 120 millones de personas, en un esquema progresivo por edad hasta lograr cobertura total.
La credencial funcionará como identificación oficial, válida para trámites y acceso a programas sociales y servicios de salud.
El documento sustituirá los carnets institucionales y permitirá validar en tiempo real la derechohabiencia y beneficios.
La implementación arrancará el 1 de enero de 2027 con servicios universales en urgencias, atención obstétrica, infartos, eventos cerebrovasculares, cáncer de mama y consultas básicas.
En urgencias, se garantizará atención inmediata y continuidad del tratamiento, eliminando traslados por razones administrativas.
En embarazos de alto riesgo, se priorizará la atención en hospitales con mayor capacidad, sin importar afiliación, para reducir complicaciones y mortalidad.
El sistema incluirá protocolos como código infarto y código cerebro, con acceso universal a salas de hemodinamia.
También contempla la universalización de mastografías, biopsias y tratamiento oncológico, con enfoque en detección temprana.
Otro eje será la continuidad de tratamientos complejos, incluso si el paciente cambia su situación laboral.
La vacunación será universal, permitiendo acudir a cualquier unidad cercana sin restricciones.
Durante 2027 se ampliará a servicios especializados como radioterapia, estudios de imagen y laboratorio.
Para 2028, el plan contempla la consolidación del sistema, con medicamentos universales, consultas de especialidad y hospitalización interoperable.




