Triunfan Mineros. Abre Cosalá, Sinaloa

¡Se impone Napoleón Gómez Urrutia en Sinaloa!

El pueblo minero de Cosalá renació a una nueva etapa histórica. Después de 14 años de ‘esclavismo’  y 20 meses de resistencia pacífica, hoy a las 11:30 horas se levantó el paro en la mina de oro, plata, cobre y zinc, San Rafael, para reanudar el trabajo, las ilusiones y la esperanza de miles de sinaloenses.

Nadie podía creerlo, el esfuerzo de hombres y mujeres mineras cristalizó entre gritos de alegría, llanto y celebración. También en un  contexto de difícil negociación, estire y afloje, sí como el recuerdo de compañeros que cayeron en la lucha.

Desde las 08:00 horas los mineros se reunieron en su cuartel general  del centro de Cosalá. Por carretera y en avionetas llegaron los mineros. En caravana partieron a la montaña y se adentraron en caminos de terracería.

Ahí, estaban los representantes de la empresa canadiense America´s Gold & Silver, que reconocieron a los catorce delegados y al movimiento sindical de la Sección 333. Ya no eran los embozados y empistolados, como malsanamente se les etiquetó.

Los mineros encabezado por Yasser Beltrán Kurioca, Sergio Beltrán y su líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, Napoleón Gómez Urrutia, dejaron claras las cosas e hicieron valer su calidad, únicamente, de trabajadores. Todos se alzaron con el triunfo.

Los mineros partieron con la convicción de triunfar en una lucha tan importante como la de Cananea y Río Blanco.

Al llegar se formó una comisión integrada por Adán López (delegado especial), Rigoberto García, Juan Quintín, José Manuel Ontiveros, Leopoldo Mendoza, Leonardo Ayón, J. Manuel Macario Corrales y Rosaura Ramos.

El grupo de botas, overol, casco y linterna, que se internan todos los días 120 metros debajo de la tierra para llevar el pan a su familia, se apoyó en Jesús Salvador Otañez Medina, Notario Público con adscripción en Cosalá y quien tomó fe de las condiciones en que se encuentra la mina.

Mientras se ingresaba a la planta y mina, con total alegría se desmanteló el campamento externo, en donde por 20 meses se padeció de intenso frío, lluvia, fauna y temperaturas extremas.

Nunca hubo hambre y desesperanza, pues el arropo de mineros de todo el país y el apoyo incondicional del pueblo mágico les inyectó fortaleza a los trabajadores que, en turnos de 24 horas, jamás declinaron en su lucha.

El enlonado cayó. Las mesas fueron levantadas, los trastes quemados  y ahumados, no lucen más en la escenografía de la montaña. La tumba con cruces a la entrada de la mina, con inscripciones y demandas dieron paso a las góndolas, al trabajo y al compromiso de no permitir más la injusticia.

En varias horas se revisó cada espacio de la planta y mina. Todos respondieron al llamado del presidente Andrés Manuel López Obrador, de la United Stelworkers, de la vicepresidenta Kamala Harris, que apoya a los trabajadores y del nuevo sindicalismo erigido en el T-mec.

Al caer la tarde, la fiesta minera inició. Unos y otros se abrazaban y saludaban. “Si tienen leña pónganla a secar”, “Saquen las botas plebes”, “alisten los overoles”, “quítenle el óxido a las herramientas”, “que venga la banda”, “al millón y pasadita”…, celebraban y celebraban con sentencias que decían, también: “hace dos años estábamos muertos y, todo cambió”.

Los representantes de America’s Gold & Silver no presentaron oposición alguna. Sabían que era un reclamo justo, pero hicieron lo que tal vez les correspondía en  un viejo esquema, pero no en una transformación política-social.

Cuando en el pueblo se empezó a correr la voz, y vio que el levantamiento pacífico de la huelga de hechos, las movilizaciones y exposiciones en Palacio Nacional triunfaron, se convocó a la reactivación de toda la región.

Los comercios, establecimientos de bienes y servicios, renacerán. La vida de Cosalá y su pueblo tendrán nuevas opciones y alternativas. Los empresarios y agricultores también saldrán beneficiados. Ahora, todos ganaron.

Queda pendiente afinar el contrato colectivo de trabajo. Ahora, de común acuerdo, dentro de la ley, y con un nuevo gobierno estatal dirigido por Rubén Rocha Moya.

Cuidando equilibrios entre trabajadores y empresa. Con el compromiso de respetar los derechos laborales, el medio ambiente y, con la nueva directriz de trabajar en  México como en otros países desarrollados donde se explota la minería.  

HISTORIA DE LA LUCHA

La mina San Rafael en Cosalá desde el 26 de enero del 2020, vio como sus trabajadores reclamaron su bienestar, lo mismo que el respeto al medio ambiente.

Existía una disputa entre organizaciones sindicales por la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo.

En febrero y agosto del 2020 se realizaron diversas acciones tendientes a acercar las posiciones y a buscar entablar un diálogo entre las partes.

El 17 de septiembre del 2020 la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje llevó a cabo un recuento para definir la titularidad del contrato colectivo.

Este contrato fue ganado con 121 votos por el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, que encabeza el Senador de la República, Napoleón Gómez Urrutia.

Para el 20 de septiembre, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje reconoció al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana como el titular del contrato colectivo.

Derivado de este reconocimiento se presentaron dos juicios de amparo, por lo que la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo pertenece al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana.

En diciembre del 2020, el presidente de la República instruyó a las titulares de las secretarías de Gobernación, de Trabajo y de Economía encargarse de la conciliación del conflicto.

Durante ese mismo mes fueron retomadas las negociaciones con la intención de reanudar las operaciones de la mina, conciliar las diferencias entre la empresa y el sindicato.

En marzo del año en curso se llevaron a cabo diversas reuniones para la discusión y negociación de un nuevo acuerdo.

Como resultado de los encuentros, se trabajó en una carta compromiso con el detalle de los alcances de la reapertura de la mina, el ingreso de los trabajadores y la realización de una visita de inspección en materia de seguridad e higiene por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

El 26 de abril, una comisión de servidores públicos de las secretarías de Gobernación, Trabajo y Economía, se entrevistó con 14 trabajadores en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.

Durante los cuatro meses posteriores y con la instrucción  presidencial, de que, se soluciona el conflicto y se cita a todas las partes para ver quién miente. Se llegó a un final feliz para la clase trabajadora. Primero se entregó la planta y horas después la mina.

Ahora se acuerda; suspender procedimientos penales (entre ellos descongelamiento de cuentas) a partir del paro de la mina; reincorporar gradualmente a los trabajadores y el 14 de septiembre empezar la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo que nos e había tocado en más de cinco años.

Con ello, se manda un mensaje al mundo de que las cosas cambiaron y no se permitirán, nunca más, los atropellos para quienes del fondo de la tierra extraen los materiales preciosos que decoran el mundo.

“Cosalá no se vende, Cosalá no se da, porque tiene mineros y un pueblo con mucha dignidad”, corearon los mineros que inexorablemente regresan a trabajar.