Un régimen inmoral y corrupto

Catalina Noriega

Inconcebible que las encuestas hablen de que el mes pasado volvió a subir tres puntos la popularidad de López Obrador. O estamos locos, o nuestra falta de cultura política nos lleva a aplaudir barbaridades que, en última instancia, nos van a costar lágrimas de sangre.

Se dice que su popularidad creció por los ataques al Tratado de Libre Comercio, en una aparente postura de defensa de la soberanía. La farsa que tiene montada diciendo que las empresas extranjeras solo vienen a aprovecharse de nosotros y que la lguz va a ser nuestra, debería causar risa en cualquiera con dos dedos de frente. Por el contrario, un fuerte sector considera que tiene razón, reminiscencias de la ancestral abominación a todo lo gringo, premisa que, cuando ve uno la felicidad de los viajeros autóctonos al vecino país del norte, debería abrirnos los ojos.

En la cuestión de la energía eléctrica, todo ha sido una montaña de mentiras, empezando por la de que nos va a salir más barata, cuando se sabe que subiría, además del pésimo servicio de una para- estatal que está de rodada en su caída.

Los mercadólogos también afirmaron que la simpatía a AMLO se acrecentó porque fue “bueno” su viaje a Washington, dato que indica que, quienes aplaudieron el horror del papelón que hizo y los “feos” que le hicieron los segmentos más importantes del empresariado y la política yanquis, no tenían ni idea de lo

que en realidad sucedió.
Pero le siguen funcionando sus espeluznantes mañaneras y la compra abierta de pseudo comunicólogos más receptores de programas sociales, muy a gusto con la postura de estirar la mano y ver qué les cae.

Indigna la nominación de Delfina Gómez, como candidata a la gubernatura del Edomex y más el que se insista en que tiene el cargo ya en la bolsa. La mencionada “maestra” es una delincuente, sentencia- da por robarles a sus propios trabajadores -a su paso por la presidencia municipal de Texcoco-, el 10 por ciento de su ingreso.

La cochinada tuvo lugar entre los años 2013-2015, aunque se guarde un vergonzoso silencio sobre la forma en que el tabasqueño actuaba con los empleados del entonces gobierno del DF, bajo su manda- to. En aquellos tiempos recibí cientos de quejas de burócratas ultrajados por esta requisa de parte de su salario, impotentes frente al poder.

Lo de Delfina salió a la luz pública por una denuncia del PAN en 2017, de lo que se etiquetó como “diezmos”. El fallo acabó en una multa de 4,500 millones de pesos a Morena, al ser el partido “receptor” de las dádivas de la corrupta personaja. Se le podía acusar penalmente, pero se le dejó a salvo, en vista de su cercanía con el emperador de palacio.

Sin racismos ni discriminación, como se quieren hacer pasar las críticas a esta señora, los hechos hablan por sí solos. Es una mujer poco preparada, que ni siquiera

tiene un manejo del lenguaje y carente de las mínimas cualidades para ocupar el cargo de la SEP o una gubernatura. Para desgracia de la infancia y la adolescencia mexicana, su paso por la institución ha si- do un desastre, sin el mínimo avance y poniendo al futuro del país en manos de aberrantes como Marx Arriaga y otros fanáticos que ocupan despachos importantísimos. La doña aprovechó su estancia

para trabajar para ese futuro que ya ve dorado y que esperemos que se le con- vierta en negro.

¿Hasta dónde piensa llegar la inmoralidad y la corrupción de este Régimen? Mientras se le aplauda seguirá al alza.

catalinanq@hotmail.com @catalinanq