Verstappen asesta un golpe al Mundial de F1; Checo, cuarto

Adrian R. Huber

Madrid, 24 jul (EFE).- El neerlandés Max Verstappen (Red Bull) asestó un golpe al Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo el Gran Premio de Francia, el duodécimo del campeonato, que se disputó en el circuito Paul Ricard, donde el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), que arrancó desde la ‘pole’, abandonó al accidentarse -sin consecuencias físicas- en la decimoctava de las 53 vueltas que se dieron a la muy calurosa y ventosa pista gala.

Verstappen, de 24 años, logró su séptima victoria del año -la vigésima séptima en la F1- al ganar en la pista de Le Castellet por delante de los dos Mercedes, el del séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Mercedes), que completó su Gran Premio número 300, y el de su compatriota y compañero George Russell, tercero este domingo. En una carrera que el mexicano Sergio Pérez (Red Bull) acabó cuarto, por delante de los dos españoles: el madrileño Carlos Sainz (Ferrari) -que marcó la vuelta rápida en carrera y fue elegido ‘Piloto del Día’- y el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Alpine), quinto y sexto, respectivamente.

Leclerc, que inicialmente se quejaba, bufando -en la comunicación por radio-, d un fallo en el acelerador, antes de emitir un grito de rabia, acabó reconociendo, después, que el error había sido suyo y que, con pifias como ésta “no” se merece “ganar el Mundial”. En cualquiera de los casos, el monegasco no sólo desaprovechó una ocasión de oro de recortar distancias, sino que ahora ya se encuentra a 63 puntos de los 233 con los que domina ‘Mad Max’. En un campeonato en el que ‘Checo’, al que Russell le arrebató el podio justo al final -al relanzarse la prueba después de un coche de seguridad virtual decretado cuando se ‘paró’ el Alfa Romeo del chino Ganyu Zhou-, es tercero: con 163.

Sainz completó un fin de semana sobresaliente, que hubiese sido de matrícula de honor si no hubiese penalizado al cambiar motor y si no hubiese fallado su equipo en el primer ‘pit stop’, por el que recibió una sanción de cinco segundos, a causa de una liberación insegura. Había sido primero en los entrenamientos libres del viernes; el sábado -sin objetivos, al conocer su sanción- fue de lejos el más rápido, ayudando con sus rebufos a que Leclerc firmase la ‘pole’; y este domingo firmó la gran remontada en carrera, ascendiendo del decimonoveno al quinto.

El hijo del ‘Matador’ sigue cuarto en el campeonato, ahora con 144 unidades, 89 menos que el líder del Mundial.

Su compatriota Alonso, que, cerca de los 41 años, sigue compitiendo como en sus mejores tiempos, volvió a optimizar recursos y acabó sexto con el Alpine, que ascendió al cuarto puesto en el Mundial de constructores, con 93 puntos, cuatro más que McLaren.

Leclerc, que el sábado había firmado su decimosexta ‘pole’ en la F1 -la séptima del año- arrancó primero en el Paul Ricard, lo que desde 2018 -que marcó el regreso de Francia y este circuito al Mundial- garantizaba una victoria segura; que en esta ocasión se transformó en un nuevo abandono del piloto del principado de la Costa Azul: el tercero del año, después de España y Azerbaiyán. En tres carreras en las que salió primero.

Por detrás del monegasco, al acecho, arrancaban los dos Red Bull: el de Verstappen, a su lado en la primera fila, y el de ‘Checo’, que largó tercero, al lado de Hamilton -que firmó su cuarto podio seguido- , desde la segunda.

Alonso partía séptimo, al lado del japonés Yuki Tsunoda (Alpha Tauri) -desde la cuarta hilera- y por detrás de los ingleses Lando Norris (McLaren) -que acabó séptimo este domingo- y Russell, con los diez primeros en parrilla arrancando con el neumático de compuesto medio. Sainz -penalizado- lo hizo desde la última fila, penúltimo, con el duro.

Leclerc salió bien, al igual que Verstappen, pero ‘Checo’ perdió una plaza, al ser rebasado por Hamilton; y Alonso ofreció otra espectacular salida, avanzando de golpe al quinto puesto, al rebasar a Norris y a Russell.

Monegasco y neerlandés pronto abrieron hueco, con ‘Mad Max’ apretando y advirtiéndole al primero que cualquier despiste sería aprovechado en beneficio propio.

En la novena vuelta, Sainz ya rodaba duodécimo, cuando Russell había rebasado a Fernando, que ocupaba la sexta plaza, que defendía ante Norris; y ‘Checo’ sufría la presión del nuevo compañero de ‘Sir’ Lewis, que le acabaría sorprendiendo justo al final de la carrera, para arrebatarle el podio. Y en la 11, después de dar cuenta del cuádruple campeón mundial alemán Sebastian Vettel y del otro Aston Martin, el del canadiense Lance Stroll (décimo al final9, Carlos ya pilotaba en zona de puntos.

Verstappen paró -y cambió a duros- en la 16, dos vueltas antes de que Leclerc echase por tierra gran parte de sus esperanzas de evitar que el nuevo ídolo deportivo de los Países Bajos revalide título. El compañero de Sainz perdió el control de su Ferrari en la undécima de las quince curvas del circuito, provocando la entrada en pista del coche de seguridad y el subsiguiente baile de paradas, que efectuó la mayoría (a duros), incluido Carlos (a medios), en una mal ‘pit stop’, que se le complicó aún más por el ‘unsafe release’) que le supuso una sanción de cinco segundos.

La carrera se relanzó con Verstappen en cabeza, delante de Hamilton y de Pérez, con Russell cuarto, por delante de Alonso; y Sainz en la octava plaza.

El talentoso piloto madrileño, brillante durante todo el fin de semana, rebasó de golpe a los dos McLaren -el de Ricciardo (noveno este domingo) y el de Norris- y algo más adelante hizo lo propio con su compatriota el doble campeón mundial asturiano, que no opuso resistencia, consciente de que ésa no era su guerra.

En la vigésimo séptima, atravesado el ecuador de la prueba, Carlos -que aún debía parar y purgar los citados cinco segundos- atacaba a Russell y Fernando controlaba a Norris. Cumpliendo el objetivo señalado la víspera de la carrera. Demostrando una vez más que no sólo rebosa talento en sus manos, sino que lleva una calculadora perfecta en la cabeza.

Sainz rebasaba al compañero de Hamilton en la 30 y rodaba a tres segundos de ‘Checo’ -que en esos momentos apuntaba al podio- con la duda de intentar llegar con ese neumático hasta meta o parar y perder un buen puñado de puestos.

A veinte para meta, Verstappen ya le sacaba una cómoda ventaja de seis segundos al espectacular y cada vez más excéntrico campeón de Stevenage -aún lejos del estado en el que pilotó la pasadas ocho temporadas, pero cada vez más en forma-; pero la degradación de los neumáticos comenzó a hacerles mucho daño a todos; y eso abría de nuevo las opciones de podio de Carlos, que seguía dudando en esos momentos entre parar o no.

Eso, antes de pasar a ‘Checo’ en la 42, entrar a garajes una vuelta más tarde -instalando neumáticos medios nuevos- y cumpliendo la sanción de cinco segundos que lo reubicó en el noveno puesto. En una jornada que hubiese sido canjeable por podio y en la que al final afirmó que “analizando todo con calma, hay que conformarse con el quinto puesto”. Después de ‘volar’ en el tramo final, en el que firmó la vuelta rápida en carrera.

Mercedes, que tampoco es el equipo que ganó los pasados ocho Mundiales de constructores, sigue avanzando, sin embargo, poco a poco; y al sensacional segundo puesto de Hamilton -que llegó casi deshidratado, sin poder beber- añadió el tercero de Russell, que aprovechó la resalida tras el ‘virtual safety car’ decretado por la retirada de Zhou para ‘birlarle’ el tercero a ‘Checo’, que intentará “regresar al podio en Hungría”, sede del próximo Gran Premio. El decimotercero del campeonato y el último antes del parón vacacional. En el Hungaroring, el circuito de las afueras de la imperial Budapest. EFE.