Ausentes sentencias contra verdugos de periodistas

URBANO BARRERA

 

Pese a que México transitó de un sistema de justicia mixto-inquisitorio, lento y oscuro, a uno penal-adversarial, pronto y expedito, las sentencias contra verdugos de periodistas siguen ausentes.

El gobierno federal reconoce nueve casos de agresiones a periodistas durante 2022 y no doce como han sido señalados en medios de comunicación.

De esta cifra se ha podido detener a 26 personas y vincular a proceso a 19.

Los procesos para llegar a sentencia son más que lentos por múltiples motivos, investigaciones con pocos recursos humanos y materiales o porque en la mayoría hay involucrados del crimen organizado y autoridades locales.

En el caso del homicidio de José Luis Gamboa Arenas, ocurrido el pasado 10 de enero en Veracruz, Veracruz, hay un solo detenido y este mismo vinculado a proceso.

Respecto a Alfonso Margarito Martínez Esquivel ejecutado el pasado 17 de enero en Tijuana, Baja California, aun cuando hay diez detenidos, no se ve para cuando puedan ser sentenciados.

Por la muerte violenta de María de Lourdes Maldonado López, victimada el 23 de enero, también en Tijuana, Baja California, las autoridades ministeriales ya cumplieron con los arrestos y ahora falta que el Poder Judicial califique y decida si son culpables o no.

Lo mismo ocurre con el caso de Heber Fernando López Vásquez, ejecutado el pasado 10 de febrero en Salina Cruz, Oaxcaa, caso en el que hay dos detenidos y vinculados a proceso, pero hasta ahí frenado el proceso.

En el caso de Juan Carlos Muñiz Hernández, asesinado el pasado 4 de marzo,  el tema se ve más complicado, debido a que solo hay un detenido y las investigaciones empiezan a estancarse.

Por cuanto a las investigaciones de los homicidios de Armando Linares López (15 de marzo), Zitácuaro, Michoacán; Luis Enrique Ramírez Ramos (5 de mayo) y Culiacán, Sinaloa; sólo se tiene a los asesinos materiales, pero difícilmente se llegará a los intelectuales o hacerlos cumplir conforme a la ley.

Mientras que en los casos Yessenia Mollinedo Falconi y Sheila Johana García Olivera, asesinas juntas el pasado 9 de mayo, en Cosoleacaque, Veracruz, hay cinco detenidos, uno de ellos el autor intelectual, pero sólo imputado, porque nada han decidido los jueces.

Así, es muy probable que algunos de los detenidos pudieran quedar en libertad y otros lograrla en poco tiempo ante las pruebas endebles.

De entrada la sociedad deberá esperar meses a que se dicte la primera sentencia, aunque los principales autores materiales, es casi seguro, quedarán en la impunidad.