Buscan mayor cultura en trasplante de órganos

POR RITA MAGAÑA

Raúl, Pedro, Omar, Citlali, Coral, Rosa María, Félix… no forman parte de una misma familia y probablemente tampoco se conozcan, pero comparten el mismo sentimiento de gratitud, al haber recibido un trasplante de hígado y tener una nueva oportunidad de vivir.

Sin embargo, Aldo García Covarrubias, coordinador Hospitalario en el Hospital General de México, señala que en México no hay una cultura de donación de órganos y tejidos, porque la gente no cree en el sistema de salud.

Además, agrega, se piensa que se venden los órganos, la donación no se va a hacer conforme a la ley o simplemente por cuestiones religiosas malinterpretadas, al considerar que es un pecado o no van a llegar al cielo, si donan sus órganos.

En México en materia de órganos, tejidos y células, la Ley General de Salud establece que la donación, consiste en el consentimiento tácito o expreso de la persona para que en vida o después de su muerte, su cuerpo o cualquiera de sus componentes se utilicen para trasplantes.

Con 10 años como Coordinador Hospitalario de Donación de Órganos y Tejidos con fines de Trasplantes del Hospital General de México, el doctor Aldo García menciona que son el vínculo de las personas que quieren donar, el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) y los equipos de trasplante.

Indica que los órganos que se puedan donar son córnea, riñón, hígado, páncreas, intestino, corazón y pulmón, que son los programas activos que están en el país.

Explica que para la donación de órganos se enfrentan al problema de que nadie explica a los familiares de pacientes que son potenciales donadores de órganos sobre este tema, el éxito de España, que es el país que hace más trasplantes, es que educa a su personal de salud.

“Si nosotros como personal de salud no creemos o no sabemos del proyecto que se espera de la población en general, muchas veces se le echa la culpa a la población, pero si no estamos instruidos nosotros como personal de salud que se puede esperar de la población civil”, precisa.

Explica que su labor es buscar potenciales donadores de órganos y de tejidos y hablar con la familia para que se pueda realizar, siempre y cuando se descarten riesgos sanitarios, como infecciones, VIH, hepáticas o algún tipo de cáncer que se pudiera transmitir por la donación.

“Una vez que se hace esto hay una entrevista con la familia y el coordinador es el único que puede hacer esta entrevista, no el equipo de trasplante ni el médico tratante, o el equipo de la coordinación que están las 24 horas del día.

“No sería adecuado ni se recomienda que el médico tratante hiciera la petición a los familiares, porque sería juez y parte y se tomaría como el hecho de que se dejó morir al paciente para tomar sus órganos para donación”, destaca.

Especifica que para que se tenga donaciones es necesario tener licencia sanitaria por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y autorización por el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), muy pocos los hospitales en México que cuentan con esa licencia y no tienen una coordinación de donación, por ende no se podría donar.

Luego de la donación de un órgano los pacientes requieren de medicamentos de por vida para evitar el rechazo y seguir una vida normal, pero hay personas de bajos recursos que se enfrentan al problema de no poder adquirir esas medicinas.

La presidenta de la Fundación Margarita y Moy, Maricela González, menciona que su labor es apoyar a las personas trasplantadas de hígado para que tengan el medicamento necesario para seguir el tratamiento de adaptación de su nuevo órgano.

En este caso se encuentran Raúl, Pedro, Omar, Citlali, Coral, Rosa María y Félix, quienes reciben el apoyo, por lo que Maricela González recomienda motivar e informar a la gente a que done órganos, se debe crear la conciencia para que voluntariamente se anoten al sistema de donación de órganos.

“Está el ejemplo de España que no tiene lista de espera, a pesar de que en México ha aumentado el número de trasplantes, sigue estancada la donación de órganos, es un acto profundamente humano, de solidaridad, bondad, altruismo y equidad”, afirma.