A través de la línea telefónica desde España, el novillero Miguel Aguilar tramitaba su boleto de avión para volar a nuestro país y actuar el Cortijo Los Ibelles. El aguascalentense, una de las cartas fuertes de la baraja novilleril, pasó la pandemia del otro lado del Atlántico. Su centro de operaciones en la madre patria
Tranquilo y capacitado, Aguilar viste de luces, tras nueve meses
A través de la línea telefónica desde España, el novillero Miguel Aguilar tramitaba su boleto de avión para volar a nuestro país y actuar el Cortijo Los Ibelles. El aguascalentense, una de las cartas fuertes de la baraja novilleril, pasó la pandemia del otro lado del Atlántico. Su centro de operaciones en la madre patria




